Este es un pequeño glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc…). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc…). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español.
El conjunto de todas las radiaciones electromagnéticas considerado como una clasificación ordenada de menor a mayor longitud de onda o frecuencia. En el extremo inferior (menor longitud de onda) se hallan los rayos gamma, los rayos X y la radiación ultravioleta. En el otro extremo (mayor longitud de onda) se hallan el infrarrojo y las ondas de radio.
El espectro electromagnético.
La luz (el espectro luminoso) es sólo una ínfima parte del espectro electromagnético.
En una fotografía, las zonas de tonos más claros. Si se dividen los tonos de una imagen en cuatro partes, de más claro a más oscuro, se suelen considerar luces las zonas más claras (del 0% al 25% de tono). Se relacionan con los "medios tonos" (las zonas intermedias, del 25% más claro al 75% más oscuro) y las "sombras" (las zonas oscuras, más o menos del 75% al 100%).
Las sombras (1), medios tonos (2) y luces (3) en una imagen.
En la imagen superior se pueden ver dónde se situan las sombras (1), medios tonos (2) y luces (3) en una imagen y en su representación en el gráfico de luces-sombras de la herramienta "curvas".
En fotografía o vídeo, la exposición a la luz de un material fotosensible en una cantidad o tiempo menor de lo necesario para reproducir un original de la forma más fiel posible.
El resultado principal de una subexposición es que los detalles en las sombras se pierden porque no llegan a captarse.
Dos fotografías con subexposición intencionada de algunas zonas.
La exposición puede ser total (afectar a toda la imagen), o parcial (algunas zonas de la imagen están correctamente iluminadas mientras que otras quedan subexpuestas). Esto último puede deberse a la escena fotografiada (con zonas muy iluminadas y otras muy oscuras), ser un efecto buscado por el fotógrafo o ser un error técnico.
Acabado que en imprenta se da a los impresos para protegerlos y armarlos, cubriendolos de una capa transparente. La capa protectora es una película plástica que se aplica sobre la superficie, a la que se pega —usualmente por aplicación de calor—. Este tipo de laminado protege mucho más que un barniz, sea del tipo que sea.
En buena ley, cuando se habla de laminado se suele estar haciendo referencia al plastificado y no al barnizado, que son técnicas distintas. De hecho, la aplicación de ambas técnicas a un mismo trabajo no es contradictoria; en tapas de libros y memorias de empresa, por ejemplo, las máscaras de barniz brillante se suelen aplicar sobre glasofonados mate.
Los plastificados pueden ser de diversos materiales plásticos —como el polipropileno—, distintos acabados —mate, satinado o brillante— y texturas —rugosa, simulando tejidos, etc.—. Se suelen aplicar sobre papeles o cartulinas no porosas ni rugosas, ya que estos acabados suelen producir defectos en forma de pequeñas burbujas y, además, su uso no tiene sentido al ir en contra de la finalidad última del laminado. No se pueden aplicar sobre papeles de poco gramaje —menor a 100 g/m2 aproximadamente—.
También se llama plastificado, peliculado o glasofonado —en el fondo, denominaciones distintas para una misma técnica—. Sin embargo, hay personas y empresas que hacen distinciones, por lo que siempre conviene concretar las especificaciones en los trabajos en los que se use.