Este es un pequeño glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc…). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc…). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español.
Extensión que Microsoft hizo del sistema de ficheros ISO-9660, usado en los discos CD-ROM. El sistema Joliet tiene la gran ventaja sobre ISO-9660 de permitir nombres "largos" (de hasta 64 caracteres) y el uso de caracteres Unicode (es decir, verdaderamente internacionales). Su gran desventaja es que muchas otras plataformas (versiones antiguas de Windows incluidas) no pueden trabajar con ella.
Zona de la retina, en el ojo humano, que no contienen los sensores llamados bastones sino sólo conos. La mácula, cuyo nombre completo es "mácula lútea", tiene la apariencia de una pequeña mancha en el fondo del ojo usualmente de unos 5 mm. de diámetro. Su parte fundamental se halla en el centro, en la zona llamada fóvea, de unos 1,5 mm. de diámetro. Allí es donde realmente se produce la visión detallada y la percepción del color.
Pequeñas marcas que se añaden a las letras en algunas escrituras para modificar su valor o pronunciación. En alfabetos como el latino, los signos diacríticos sirven para crear signos que representan fonemas concretos —como la "ñ" española—, para indicar cambios en la pronunciación —como las marcas de acentos en francés—.
Un texto árabe con y sin vocales cortas.
En los alfabetos semíticos, los signos diacríticos se usan también para marcar el valor de las vocales cortas o la ausencia de éstas (que en estudios semíticos clásicos se llaman "mociones").
En los alfabetos latinos, los principales signos diacríticos son la diéresis, las tildes grave, aguda y circunfleja de los acentos, la cedilla y la virgulilla.
Capacidad de algunas superficies de producir sensaciones de color distintas según el ángulo del observador con respecto a ellas. El efecto que producen es el de tener bandas de distintos colores, similares al arcoíris. Usualmente, esas bandas se superponen a una sensación de color predominante; por ejemplo: Una superficie azulada con bandas iridiscentes.
Otro ejemplo de iridiscencia.
Una de las propiedades usuales de una superficie iridiscente es que, cuando se desplaza la superficie, los arcoíris superpuestos se alteran a una velocidad distinta —dependiendo del ángulo de observación— y, a veces, se deforman.
La iridiscencia se debe usualmente a la presencia de una rejilla de difracción o al fenómeno llamado de "interferencia en láminas delgadas". Ambas pueden y suelen ser naturales —como en el caso de las alas de mariposa, las burbujas o las manchas de grasa sobre el agua.