Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Inglés:Back cover • Francés:Quatrième de couverture, Dernière de couverture, Dernière page • Italiano:Quarta di copertina, Copertina posteriore • Catalán:Contraportada
En libros, periódicos y revistas, las contraportadas tienen una función importante y no suelen dejarse vacías.
En las revistas suelen llevar una publicidad a toda página, ya que es una ubicación muy valiosa debido a su alta visibilidad. En los periódicos también puede llevar una publicidad, pero es más habitual que lleve algunos artículos de última hora u opinión.
En los libros, la contraportada puede ir sin información (algo habitual en las encuadernaciones clásicas de tapa dura) o llevar unos textos e imágenes que informan sobre el contenido del libro (una sinopsis, en inglés blurb), su éxito editorial o el autor de la obra o la editorial que lo publica. El objetivo de esta información es incitar al posible lector a comprar la obra y leerla.
Inglés:Classified advertisement, Classified ad • Francés:Petite annonce • Portugués:Anúncio classificado
Anuncio corto de servicios o productos que se publica junto a otros en una sección especial de los periódicos agrupándolos por apartados temáticos: Venta, alquiler, etc.
En la época clásica de la prensa impresa eran una fuente de ingresos interesante para los medios. Se solía llamar también "anuncio breve" o "anuncio por palabras".
Inglés:Colour separation (GB), Color separation (EE UU) • Francés:Séparations des couleurs • Italiano:Separazione colore, Selezione colore • Alemán:Farbseparation • Portugués:Separação de cores • Catalán:Separació de colors
En preimpresión e imprenta, la preparación del material fragmentando sus componentes de color en las pocas tintas (usualmente cuatro) con las que se imprimirá el trabajo. El proceso de producir las planchas se llama separación (dado que los colores que componen el trabajo se separan físicamente).
Una separación de colores básica.
En cuatricromía (el procedimiento más usual de impresión en color), esa fragmentación o separación de colores implica distribuir los valores de color de cada zona por las cuatro planchas. Así, si un valor RGB original es "255/0/0" (o sea: Un rojobrillante) es muy posible que se distribuya en valores CMYK "0/100/100/0" o algo similar (es decir: nada de cian, nada de negro y máximo de magenta y amarillo). la impresión con otros sistemas de color simplemente implica mayor o menor número de planchas (o separaciones).
El procedimiento básico de cómo realizar una separación de colores en CMY.
El paso siguiente fue introducir una separación extra en escala de grises para añadir una plancha en el negro. Así se abarataban los costes al impedir el uso excesivo de tinta y se corregían los errores de tono y registro.
La separación de colores digital actual se hace mediante procedimientos y algoritmos más complejos y sutiles que la mera traslación de valores o el uso de distintos tiempos de revelado para cada plancha. Los dos más usuales (al menos en cuatricromía) son: UCR y GCR, cada uno con sus ventajas e inconvenientes y sus variantes propias. El uso de estos procedimientos se hace para reducir costes y complejidad al tiempo que se obtiene la mayor calidad posible.
Las opciones de separación personalizada a CMYK de Adobe Photoshop.
Las primeras versiones de Photoshop permitían elegir el tipo de separación que se quería hacer. En la actualidad, ese es un procedimiento obsoleto (aunque la opción se mantenga). Hoy día, la separación se establece e incluye en cada perfil de color al que se convierte, que lleva incorporadas las opciones óptimas de valor para cada plancha resultante.
El ahorro de tintas, intentar eliminar problemas como el repinte o la falta de secado por exceso de tinta, la mejor definición de los detalles en las zonas de sombras, una mejor reproducción de los tonos suaves en las luces… Todos ellos son puntos a tener en cuenta al hacer una separación de colores.
En sistemas de impresión como la serigrafía, no es inusual hacer la separación de colores en más de cuatro tintas y que éstas no se correspondan con las clásicas CMYK de cuatricromía.
La separación de tintas o colores directos añade complejidad al proceso, especialmente en lo que se refiere a tiempos de secado, máximos de tinta (TAC) y ángulos de trama disponibles.
Si ese espacio de color define el comportamiento de un aparato (es decir: Es un perfil de color de ese aparato), su punto blanco define la temperatura de color de ese aparato en un momento dado. Al hablar de un perfil de color de una impresora o rotativa, el punto blanco suele definir el color blanco del medio usado para imprimir (es decir: Del papel).
En el caso de monitores, lo que se llama "punto blanco nativo" (o simplemente "blanco nativo") es el tono neutro más claro que se logra con los píxelesRGB emitiendo juntos a su máximo valor.
El punto blanco se puede variar dentro de un marco de blancos posibles. O sea: De aquellos que el aparato o papel o tintas pueden reproducir pero ninguno que no puedan reproducir; por ejemplo, para un papel levemente amarillento se puede definir un punto blanco con una temperatura de color aun más amarillenta (para simular otro aparato o papel) pero no más neutral y claro al mismo tiempo.
Como el punto blanco de un espacio de color define en cierto modo el centro de ese espacio y la relación de todos los tonos, al tomar imágenes es fundamental identificar el punto blanco de lo que se está registrando. Esa operación es lo que se llama "definir el punto blanco" o "equilibrio de blancos" (llamado a veces con el anglicismo "balance de blancos").
El número óptimo de pliegos dependiendo de la imposición y el número total de páginas que se desea es un aspecto clave del cálculo de costes en imprenta comercial de revistas, libros y otros documentos con un número elevado de páginas. Por lógica física, un cuadernillo siempre tiene un número de páginas múltiplo de cuatro: 4, 8, 16, 32, 64… En impresión digital sin planchas esta constricción numérica no existe al no existir ni planchas ni pliegos.
La limitación numérica se suele superar combinando pliegos de distintos tamaños en una misma publicación. Una publicación puede, por ejemplo, tener 20 páginas si el pliego interior es de un tipo de papel y el exterior —para portada y contraportada— es de mejor papel, y tiene 4 páginas. De no ser así, la lógica comercial es 16 o 32 páginas.
Si una publicación tiene más de un pliego, los correspondientes cuadernillos pueden ir embuchados uno dentro de otro (si no son demasiados y el papel es fino) o ser sucesivos.