Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
En actividades en las que existe la figura del observador (el que mira algo), el nivel del ojo o la altura de los ojos es aquel punto o plano que se haya en el mismo plano que los ojos de este observador. Es decir: Que para verlo, el observador no tiene que baja o subir los ojos. Le basta con "mirar recto" y no necesita forzar la mirada.
También se denomina "altura de los ojos". No es exactamente lo mismo que la "línea de mira", que puede efectuarse en cualquier ángulo con respecto a la ubicación del cuerpo y la cabeza.
Energía electromagnética cuya longitudes de onda se sitúan por encima de los 700 nanómetros (el límite superior que el ojo humano puede percibir como "luz") y por debajo de las longitudes de onda que sirven como señales de radio (a partir de 1 mm, es decir, unos 1.000.000 nm).
Como ese margen es muy amplio, el infrarrojo se suele dividir en bajo medio y alto, aunque hay otras divisiones.
Los seres vivos suelen emitir (más bien rebotar) energía infrarroja en las zonas intermedias del infrarrojo. Muchos objetos son perceptibles con sensores de infrarrojo porque emiten (o reflejan) distintas cantidades de energía con esas longitudes de onda.
Una escena de exteriores fotografiada con infrarrojo.
Eso ha permitido el desarrollo de sistemas de "visión nocturna", por ejemplo, por los que es posible ver de noche sin necesidad de emitir luz normal, además de otros usos (básicamente militares y científicos). El uso de la película infrarroja para fines artísticos es interesante pero más bien limitado.
Nombre de una marca registrada de la firma Guarro, con el que se describe en España un material que imita a la piel hecho con celulosa vegetal y resina; de aspecto plástico y distintos acabados que se usa para encuadernar, recubrir y forrar libros, cuadernos, agendas e impresos similares.
Por extensión, cualquier acabado similar recibe este nombre.
Una composición tipográfica bien realizada tiene varios objetivos, ya que permite comunicar a varios niveles:
El primero y principal es comunicar el sentido directo del texto, facilitando su lectura y comprensión (legibilidad).
Si el texto es complejo, otro objetivo es estructurar los textos para que el lector perciba lo mejor posible la jerarquía y orden de sus componentes (maquetación o diagramación).
En algunos casos, se busca evoca una atmósfera y, llegado el caso, proporciona un mensaje secundario indirecto.
Aunque todo es composición, no es lo mismo componer el cuerpo de texto de una novela clásica de 300 páginas que los titulares de una revista dominical o un reportaje en esta publicación.
Sabiendo qué tipo de texto se tiene, a quién va dirigido y de qué espacio se dispone para él, es una práctica usual preparar una composición con texto falso, que se reemplaza en el momento adecuado cuando se dispone del texto definitivo.
En otro sentido, composición es el nombre que se da a la disposición de elementos en una imagen (fotografía, dibujo, pintura, etc.) y también tiene unos principios básicos.
Anglicismo bastante extendido para referirse a los programas informáticos y a la programación. Las más de las veces (por no decir siempre) se puede sustituir por "programa(s)", "programación" o incluso "informática".