Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Inglés:Angle of refraction, Refraction angle • Francés:Angle de réfraction • Italiano:Angolo di rifrazione • Alemán:Brechungswinkel • Portugués:Ângulo de refração • Catalán:Angle de refracció
En óptica, cuando un rayo de luz cambia de medio, el ángulo formado entre su línea de desplazamiento y la perpendicular del plano entre ambos medios.
El ángulo de refracción suele ser distinto al ángulo de incidencia. Por eso muchas veces la luz parece desviarse al entrar en un medio distinto.
Si el nuevo medio es más denso, el ángulo de refracción es siempre menor que el de incidencia. por el contrario, si el medio nuevo es menos denso, el ángulo de refracción es mayor que el de incidencia. Esta diferencia se puede calcular conociendo los índices de refracción de ambos medios.
Aunque no alcanza el nivel de rivales comerciales como AdobeInDesign, es razonablemente estable, su desarrollo es continuo con versiones en numerosos idiomas y tiene versiones para las principales plataformas informáticas —especialmente Linux, de las que sus rivales comerciales están ausentes—.
Inglés:Proofreader, Proof reader • Francés:Correcteur, Corrigeur • Italiano:Correttore di bozze
En artes gráficas y periodismo, persona encargada de corregir los textos. Hay correctores de pruebas y correctores de estilo.
Los correctores, 'a secas' o de pruebas leen los textos preparados para su impresión en busca de erratas, faltas de ortografía y similares, o errores en la transcripción y volcado de los originales para corregirlos.
Los correctores de estilo, además de hacer lo anterior, corrigen faltas de estilo en la redacción como las faltas de concordancia, las expresiones incorrectas o mal utilizadas, los barbarismos, la falta de coordinación en los tiempos verbales y problemas similares. Obviamente, los correctores de estilo necesitan mucha mayor preparación que los simples correctores y deben trabajar en plena armonía con el autor al que corrigen, de cuya confianza deben gozar.
Por extensión, en programas de proceso de texto, el corrector o autocorrector es la posibilidad de efectuar una corrección ortógrafica siguiendo unas pautas internas que el programa tiene.
Hay quien cree que los correctores 'automáticos' pueden sustituir a los correctores profesionales, con el consiguiente ahorro de costes. La lectura de un documento al que se aplicado un autocorrector demuestra que aún no es así.
Papel de uso habitual con impresoras para grandes volúmenes de datos informáticos (ya casi ha desaparecido). Suele tener perforaciones laterales que facilitan su arrastre por el sistema interno de la impresora. Se suele presentar para su uso en forma de resmas de tira continua como hojas del mismo tamaño plegadas en zigzag y separadas en los pliegues por un troquelado de perforaciones que facilita su separación, aunque también se distribuye en bobina y en pequeños rollos de papel autoadhesivo.
Aunque las bobinas para las rotativas usan papel que se puede considerar continuo, no se le aplica esta denominación a este tipo de papel.
Acabado que en imprenta se da a los impresos para protegerlos y armarlos, cubriendolos de una capa transparente. La capa protectora es una película plástica que se aplica sobre la superficie, a la que se pega —usualmente por aplicación de calor—. Este tipo de laminado protege mucho más que un barniz, sea del tipo que sea.
En buena ley, cuando se habla de laminado se suele estar haciendo referencia al plastificado y no al barnizado, que son técnicas distintas. De hecho, la aplicación de ambas técnicas a un mismo trabajo no es contradictoria; en tapas de libros y memorias de empresa, por ejemplo, las máscaras de barniz brillante se suelen aplicar sobre glasofonados mate.
Los plastificados pueden ser de diversos materiales plásticos —como el polipropileno—, distintos acabados —mate, satinado o brillante— y texturas —rugosa, simulando tejidos, etc.—. Se suelen aplicar sobre papeles o cartulinas no porosas ni rugosas, ya que estos acabados suelen producir defectos en forma de pequeñas burbujas y, además, su uso no tiene sentido al ir en contra de la finalidad última del laminado. No se pueden aplicar sobre papeles de poco gramaje —menor a 100 g/m2 aproximadamente—.
También se llama plastificado, peliculado o glasofonado —en el fondo, denominaciones distintas para una misma técnica—. Sin embargo, hay personas y empresas que hacen distinciones, por lo que siempre conviene concretar las especificaciones en los trabajos en los que se use.