Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
En teoría del color, un color es complementario de otro cuando la suma de luces (sintesis aditiva) de ambos a partes iguales da como resultado una sensación de color neutra (algún tono de gris o blanco). Para usar esta idea de color complementario, que presupone unos colorantesespectralesperfectos, debemos referirnos siempre a una pareja de colores.
Los colores complementarios.
En la rueda de color (los colores espectrales distribuidos a distancias iguales en un circulo, es decir: 360º), dos colores complementarios se encuentran siempre a 180º el uno del otro, en los lados opuestos de la rueda. Por definición, los tres primarios aditivos tradicionales (rojo, verde y azul) tienen como complementarios los primarios sustractivos tradicionales (cian, magenta y amarillo).
El uso combinado de dos colores complementarios puros produce una sensación de contraste que puede producir incluso un efecto de vibración.
Los colores secundarios clásicos en pintura no son lo mismo que los colores complementarios o análogos en teoría del color moderna.
Una imagen con un texo calado y otro sobreimpreso.
Imprimir una tinta encima de otra. Es decir, imprimir los colores de todos los elementos sin tener en cuenta los colores que puedan tener elementos que haya debajo, sumando así los valores de todos ellos donde coincidan.
Una letra magenta sobreimprimiendo sobre un fondo cián.
Por ejemplo, sobreimpreimir una letra magenta, sobre un fondo cian quiere decir que se imprimirán ambas planchas y que el resultado será una letra violeta (magenta + cián) sobre un fondo azulado.
La sobreimpresión en PostScript y PDF tiene sus peculiaridades, y sus resultados dependen de los ajustes del RIP y de las tintas que componen cada trabajo.
Dos elementos de la misma tinta no suman valores al sobreimprimir. Prevalece el de encima.
Uno de los errores frecuentes es creer que los valores de objetos con la misma tintas suman sus porcentajes al imprimir uno encima del otro (como si fuera el modo "multiplicar" de programas como Photoshop o InDesign).
No es así: Un objeto de una tinta (por ejemplo: 30% negro) que sobreimprima encima de otro de la misma tinta (20% de negro, por ejemplo) no resulta en la suma de porcentajes de ese color (50% de negro en este caso), sino sólo el porcentaje del objeto superior (en este ejemplo, 30% de negro, aunque algunas condiciones del código PostScript pueden afectar este comportamiento). Se puede decir que si el porcentaje del objeto superior es menor, lo que está haciendo es calar sobre el objeto con la misma tinta situado debajo.
Eso ocurre con cada una de las tintas presentes de forma independiente, por lo que el color impreso final puede además varia de tonalidad.
La diferencia entre sobreimprimir, oscurecer y multiplicar.
El resumen es que la sobreimpresión sólo se aplica a las tintas que van situadas entre distintas planchas, nunca a objetos o porcentajes de una misma tinta (que van en la misma plancha). En esos casos las partes de una misma tinta del objeto superior calan encima de la misma tinta que compone el inferior.
Un sinónimo de sobreimprimir es pisar (por ejemplo: "la fotografía pisa sobre el fondo").
Un cómic editado en forma de libro, sea una sóla historia o una antología sobre un mismo tema o personaje. También puede ser una misma historia en cómic contada en distintas entregas.
Tres viñetas de La Nuit, de Philippe Druillet.
Lo que subyace en este concepto es la dignificación del medio cómic como un método válido para relatar historias para adultos con desarrollo y contenido más allá del mero entretenimiento.
Inglés:Perfect binding, Burst perfect binding [fresada], Soft cover binding • Francés:Reliure en dos collé, Reliure en dos carré collé • Italiano:Legatura in brossura fresata [fresada], Rilegatura in brossura a filo refe [cosida] • Catalán:Enquadernació en rústica, Enquadernació a la rústica
Un libro de la editorial Saturnino Calleja encuadernado en rústica.
Encuadernación de libros en la que las tapas son blandas, de papel, plástico o cartulina, por contraposición a la encuadernación tradicional con tapas duras —llamada encuadernación en cartoné—. Las tapas y las páginas del libro van unidas en el lomo mediante pegamento, a diferencia de la encuadernación a caballete, en la que las cubiertas también son blandas pero el cuadernillo va grapado.
Dos ejemplos de encuadernación en rústica, cosida (a la izquierda) y fresada (a la derecha).
Este tipo de encuadernación, que puede y suele tener más de un cuadernillo, nació como forma de abaratar el coste de los libros. En sus formas originales, los libros en rústica ni siquiera iban propiamente guillotinados y los bordes del papel tenían barbas e incluso carecían del corte en algunas de sus páginas. Con el tiempo, la encuadernación en rústica se generalizó y casi todos los libros de bolsillo se vendían en dos ediciones: De tapa blanda (rústica) y de tapa dura (cartoné).
La encuadernación en rústica se puede dividir actualmente en tres tipos principales:
Encuadernación en rústica fresada: Las hojas van sueltas, sin formar cuadernillos, y se unen entre si y a las tapas con pegamento al lomo. El taco de páginas se fresa en el lado del lomo antes de pegarlas para que agarre mejor el pegamento. Este tipo de encuadernación se llama a veces "encuadernación a la americana".
Encuadernación en rústica cosida: Las hojas van formando, en pliegos, que se cosen en cuadernillos. Todos ellos se unen entre si y se pegan a las tapas en el lomo.
Encuadernación en rústica con cola de poliuretano reactivo (PUR): Además de los pegamentos tradicionales, a finales de los años ochenta del siglo XX aparecieron unas colas de poliuretano reactivo (PUR). Estos adhesivos son muy resistentes y sólo hace falta aplicar un tercio del pegamento en comparación con los tradicionales.
Aunque el uso de pegamento PUR no está técnicamente reñido con la encuadernación en rústica cosida, al ser más caro, sólo tiene sentido usarlo en la rústica fresada, que con el uso de PUR se vuelve tan resistente como su alternativa cosida y es mucho más rápida y barata. Por eso, hablar de encuadernación en rústica PUR es casi siempre sinónimo de rústica fresada unida con esos pegamentos.
En la actualidad es más habitual utilizar el término "(de) tapa blanda" para este tipo de encuadernación. También se denomina "de bolsillo", aunque en buena ley, esta denominación sólo abarca un tipo reducido de encuadernación en rústica.
Una forma simple (cuadrada u ovalada) con un vértice que apunta a un personaje indica que es una frase dicha en voz alta por este personaje.
Si la forma apunta al personaje en forma de burbujas decrecientes, las palabras indican lo que el personaje piensa. La forma principal puede tener forma de nube.
Si la forma principal tiene varios vértices muy marcados, el personaje está gritando. Además, las letras pueden ir en mayúsculas.
Si la forma equivale a un grito (vertices muy marcados) pero no apunta a nadie, el bocadillo indica un sonido que se produce muy fuerte (una explosión, por ejemplo).
Si la forma es una caja cuadrada que claramente no se atribuye a ningún personaje, es un apunte narrativo (para situar al lector, por ejemplo).
Si la forma es la de una frase y tiene más de un vértice apuntando a un personaje, es una frase que los personajes dicen a la vez.
Si se trata de una conversación o una secuencia de frases, los bocadillos se suelen colocar en cierto orden (lo que se dice primero se sitúa más arriba). Muchas veces los bocadillos van fusionados parcialmente y sólo hay un vértice de atribución.
Muchos autores famosos ignoran estas convenciones (por ejemplo, Hergé o Uderzo no las seguían casi en absoluto).