Tarjeta
Pequeña pieza de material plano y ligero —usualmente cartulina o plástico—, de forma rectangular que lleva impreso algún texto o dibujo.
Este es un pequeño glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc…). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc…). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Pequeña pieza de material plano y ligero —usualmente cartulina o plástico—, de forma rectangular que lleva impreso algún texto o dibujo.
En imprenta (cuando se usaban los fotolitos, antes de la grabación directa a plancha o CTP), la plancha de plástico o acetato transparente e indeformable sobre la que se montaban los fotolitos de las páginas siguiendo una imposición concreta hasta formar lo que debía ir en una plancha de imprenta.
La plancha fotosensible virgen se exponía a la acción de la luz en una insoladora con ese astralón interpuesto para su grabación.
Antes de grabar la plancha, del astralón se solía hacer una última prueba de montaje e imposición llamada usualmente ferro o diazo. Ese ferro se doblaba y cortaba para ver que todas las páginas estaban impuestas correctamente. Además, en algunos sistemas, aún se podían hacer las últimas correcciones.
Defecto en la impresión comercial de documentos que consiste en un descascarillamiento total o parcial de las zonas impresas. Entre las causas más habituales está que la tinta tenga un cuerpo excesivo para la resistencia del papel, que la mantilla offset no tenga las condiciones óptimas para ese soporte o un mal secado de la tinta.
Es un problema frecuente en serigrafía o con las tintas plastisol por un curado o secado inapropiado.
También se llama "repelado" o "picado".
Prueba de impresión o grabado que sirve como base legal (es decir: Como contrato de facto) entre un cliente y un impresor o grabador para juzgar si el trabajo final se ajusta o no a la calidad acordada entre ambos. Para que haya esa validez se presupone que:
Obviamente, criterios más estrictos suelen representar costes más elevados, aunque —comparando entre empresas— lo que representan es la diferencia entre trabajos mejores y más profesionales y otros más limitados.
En algunos casos y países, la prueba contractual final incluye de forma explícita especificaciones como el número de copias, las tintas o acabados especiales, el nombre del cliente y el método de entrega o recogida. Al firmarla y devolverla el cliente no sólo acepta la calidad sino también todos los otros detalles.
También se denomina "prueba de contrato".
En grabado artístico, la aceptación de la prueba se suele indicar con las iniciales "BAT" (Bon à tirer).
Pantalla de cierto tamaño o que se ha construido como elemento aislado.