Doblete
Al componer un texto, el error de repetir una misma palabra; por ejemplo: "En la la casa de los condes".
Este es un pequeño glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc…). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc…). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Al componer un texto, el error de repetir una misma palabra; por ejemplo: "En la la casa de los condes".
El conjunto de páginas impuesto para imprimirlas en dos pasadas (una por cada lado) con sus correspondientes planchas de modo que, despues de impreso, plegado y guillotinado, forme uno de los cuadernillos de una publicación, con sus páginas en el orden de primera a última.
En cada pliego hay dos caras (una por cada lado de la hoja que lo forma). La distribución de las páginas (imposición) depende de la maquinaría, numero de páginas, número de pliegos, etc. pero, por razones físicas, los pliegos de publicaciones con páginas enfrentadas (dobles páginas), como los libros, periódicos o revistas, suelen estar formados por una cantidad de páginas multiplo de cuatro: 4, 8, 16, 32… aunque algunas imposiciones permiten otras cantidades (por ejemplo: 24 o 56, siempre divisibles por cuatro).
En artes gráficas, la prueba de impresión que se hace de todo el pliego, una vez montado completo ya para su imposición. El ferro representa en forma de cuadernillo cómo debe quedar la sucesión de páginas de la publicación antes de grabar las planchas.
El fin de un ferro es una comprobación final del producto impreso para cotejar que todas las páginas están en el orden y posición adecuados; por ejemplo, que después de la página 3 va la 4 y no la 15, o que la 23 no está bocabajo.
En un ferro se debe comprobar que los pases de texto de una página a otra son correctos; es decir, que no se ha perdido ninguna línea o párrafo, o que las páginas no se han cambiado de orden. También se comprueba que los titulares y textos aislados (pies de foto y sumarios) son correctos y que no falta ninguna imagen o que alguna esté deformada.
Los ferros no sirven (o no se deben usar) para hacer correcciones de diseño "porque no ha quedado bien" ni hacer apreciaciones de color.
En la actualidad hay programas que hacen ferros digitales y permiten mucha flexibilidad y rapidez en la comprobación.
Su nombre "ferro" se debe a que en la época pre digital se hacían poniendo el astralón con la imposición de un pliego ya montada en una insoladora y exponiendo unas grandes hojas de papeles especiales en el que las imágenes y textos salían reproducidos en diferentes tonos de azul o marrón (debido a que ese papel era fotosensible ante la luz ultravioleta).
Una vez expuesto por ambos lados, el ferro se dobla y corta para que el cuadernillo se vieran montado tal y como debía salir impreso. Por eso la corrección de los ferros se ha hecho siempre por pliegos.
Es una prueba comparativamente barata para la seguridad que proporciona, especialmente en publicaciones como revistas.
Estructura informativa opcional prevista en el formato PDF para indicar de forma concreta cuál es el modo de representación final para el que se ha creado el documento o alguna de sus páginas.
El propósito de impresión permite saber, por ejemplo, si un documento se ha creado, para ser impreso con litografía offset y una lineatura de 40 líneas por centímetro en papel prensa (como se describe en los datos de caracterización estandarizados llamados "Ifra22"); o si la tercera página es un anuncio para Japón preparado para reproducirse con las características de "JCS2011", etc.
La expresión original output intent se puede encontrar traducida al español de muchas maneras: Propósito de impresión, propósito de representación, propósito de reproducción. propósito de salida, calidad de salida, etc. (No debe confundirse con el "propósito de interpretación" (rendering intent)).
La información incluida en un propósito de impresión se puede proporcionar de dos maneras (no excluyentes entre si). Se pueden aplicar ambas o sólo una de ellas, dependiendo del nivel de PDF/X:
En origen los programas no están obligados a hacer nada con con este propósito. El receptor es libre de aceptarlo o ignorarlo para hacer pruebas, preparar planchas, etc. Sin embargo, es obvio que se espera que se use y se respete, y los programas especializados que encuentran un propósito de impresión, especialmente si es en forma de perfil de color incrustado en el documento, lo identifican como tal y lo usan si tienen que hacer alguna conversión de color (como hacer pruebas de color en pantalla (softproof) o en papel (hardproof)).
En teoría un PDF puede contener más de un propósito de impresión, que pueden ser de diversos subtipos. La realidad es que hasta hace poco sólo existía el subtipo GTS_PDFX (para su uso con estándares PDF/X). Por eso, al hablar de propósitos de impresión se suele dar por hecho que se refieren a salidas impresas. A día de hoy existen también subtipos de propósito de impresión para PDF/A-1 (una variante de los estándares PDF/A).
Todos los niveles de PDF/X salvo PDF/X-6 prohíben la presencia de más de un propósito por documento (PDF/X-6 sí permite uno por cada página)
Cualquier imagen (bidimensional o tridimensional) descrita por medio de vectores numéricos y no como tablas o matrices de datos; por ejemplo: Una línea se describe como un desplazamiento entre un punto de origen y uno de final con unas cualidades, no como la acumulación de los puntos básicos que la dibujan.
Usualmente, las imágenes vectoriales se forman con procedimientos matemáticos usando la sintaxis y simbología de algún lenguaje de programación especialmente adecuado para ello, como el PostScript, por ejemplo.
La ventaja principal de las imágenes vectoriales sobre las de mapas de bits es que el concepto de resolución no se aplica a los vectores, por lo que su nitidez es siempre la máxima posible, independientemente del medio o tamaño en el que se reproduzcan.
La segunda ventaja es que en sus aplicaciones normales, los documentos que las contienen suelen tener un tamaño muy reducido. Ambas cualidades hacen que sean mucho más eficientes que sus equivalentes no vectoriales, que dependen de cómo se hayan definido y del tamaño que tengan.
La desventaja fundamental es que, salvo que el ordenador que debe representarlas posea una gran potencia de proceso y el código en el que estén escritas sean extremadamente eficiente, suelen tener un acabado que delata su origen artificial. Por eso no se suelen usar para reproducciones de tipo fotográfico naturalista, por ejemplo.
Las imágenes vectoriales se suelen usar para crear logotipos, mapas, diagramas, gráficos informativos y similares. Muchos de sus formatos más modernos admiten el uso parcial de datos no vectoriales, lo que permite superar algunas de sus limitaciones en cuanto a naturalidad de texturas, por ejemplo.
Los vectores empleados en programas de dibujo vectorial se llaman "trazados" (ingles: path). Se pueden agrupar y formar trazados complejos. Además, tienen atributos como el color de trazo, el grosor de contorno, el relleno. etc.
Los datos vectoriales también se emplean para modificar total o parcialmente las imágenes de mapas de bits. Ése es el caso de los trazados de recorte o las máscaras vectoriales, por ejemplo.
Conocidos programas de diseño gráfico especializados en el dibujo vectorial son Adobe Illustrator, Freehand (ya desaparecido), CorelDRAW o Inkscape. Adobe InDesign, Quark Xpress y Photoshop incorporan ciertas capacidades vectoriales.
Formatos vectoriales típicos son EPS, los archivos nativos de Adobe Illustrator y PDF (aunque éste último formato es en realidad un gran cajón de sastre).