Este es un pequeño glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc…). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc…). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español.
Signo diacrítico con forma de pequeña ondulación que se usa en algunos idiomas encima de consonantes (como la ñ española) y vocales (como la ã portuguesa).
También se denomina "tilde", aunque hay quien prefiere limitar el uso de ese término a las marcas de los acentos.
En una impresora láser, el fusor es el conjunto de piezas que funden y presionan el tóner sobre el medio imprimible (papel, etc…) para que se quede adherido de forma permanente. La fusión hace que las copias salgan siempre calientes de una impresora láser.
Sea del tipo que sea, las filmadoras nunca producen materiales de color compuesto, ya que su propósito es producir los materiales de reproducción una vez hecha la separación de colores.
Inglés:Pocket book • Francés:Livre de poche • Italiano:Libro tascabile • Alemán:Taschenbuch • Portugués:Livro de bolso
Formato de libro de pequeño tamaño, realizado en papel de calidad mediana o baja y encuadernado en rústica (tapa blanda). Es un tipo de edición ideado para el consumo masivo, el uso rápido en cualquier lugar —se puede llevar en el bolsillo— y un coste bajo para el editor y el lector.
Varios libros de bolsillo en español.
No existe un tamaño único para los libros de bolsillo, pero el formato más usual anda entre los 11 × 17 cm. y los 15 × 21 cm.; por ejemplo, los libros de la editorial Penguin tradicionales tienen 12,9 × 19,7 cm.
Aunque hubo precedentes, los libros de bolsillo nacieron verdaderamente en los años treinta del siglo XX y fueron uno de los grandes saltos industriales en la democratización de la cultura. El margen de beneficio que dejan al editor es menor que el de su correspondiente versión en tapa dura, pero permiten acceder a segmentos de clientes que, de otro modo, no comprarían ninguna de las versiones. Además, son una opción comercialmente menos arriesgada en el caso de autores y obras cuyo éxito está aún por comprobar.
Material plano, usualmente impreso, en uno de cuyos lados se ha aplicado una fina capa de pegamento para que se pueda pegar a alguna superficie.
La capa de pegamento está protegida por alguna película de barniz o laminado que la protege a la espera de su aplicación. La película se despega fácilmente justo antes de pegar el impreso a la superficie final. El pegado se realiza por simple contacto y presión (que no suele ser mucha).
Los autoadhesivos, de los que existen dos clases, se usan especialmente para etiquetas o materiales publicitarios:
Para superficies: El pegamento va en el lado opuesto al impreso. La pegatina se adhiere encima de la superficie.
Para ventanas o cristales: El pegamento va en el mismo lado que el diseño. La pegatina se adhiere por detrás de un cristal o ventana, que lo protege y deja ver el diseño.
En ambos casos, existen las siguientes partes: Un papel o base con el diseño impreso mediante alguna tinta, una capa de pegamento, una capa de soporte (en inglés liner) y un laminado o barniz protector.
La idea es que las capas del laminado y el diseño (el papel con las tintas) forman la pegatina mientras que el soporte es una simple capa temporal que protege a la pegatina hasta que se va a pegar, entonces se retira y deja al descubierto la capa con el pegamento, que se pone en contacto con la superficie sobre la que va.
La pegatina puede ir troquelada a medio corte o a troquel completo para separarla del soporte.
Los materiales como los sellos tradicionales o las calcomanías, que necesitan humedad para pegarse, no se consideran autoadhesivos.