EFI
Empresa estadounidense especializada en la fabricación de productos para la impresión en color como impresoras de gran formato, programas y equipos físicos para la producción de pruebas de color, servidores de impresión como Fiery y similares.
Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Empresa estadounidense especializada en la fabricación de productos para la impresión en color como impresoras de gran formato, programas y equipos físicos para la producción de pruebas de color, servidores de impresión como Fiery y similares.
En lenguaje escrito, cada uno de los fragmentos de texto separado de los demás por el inicio de una nueva línea. En teoría, la idea clásica es que un párrafo es una división del discurso que contiene una idea o concepto. Sin embargo, la realidad es que el párrafo es una simple división formal que los humanos usamos para ayudarnos a asimilar gradualmente la información escrita.
En cierto modo, los párrafos son las píldoras visuales que facilitan la digestión de lo escrito. El tamaño del párrafo ideal depende del ancho de las líneas: A mayor anchura de composición, mayor largo de párrafos. Un texto sin división en párrafos es tan difícil de leer como uno con demasiados párrafos.
En los lenguajes modernos, los párrafos suelen ir marcados por un punto al final (llamado punto y aparte en español). En algunos casos, se puede usar el símbolo llamado "calderón".
Tipográficamente, los párrafos reciben distintos nombres según la distribución de sus líneas: Párrafo francés, alemán, español, en pie de lámpara…
Un sinónimo es "parágrafo".
En diseño gráfico, defecto por el que alguna zona o trazo demasiado finos desaparecen por el efecto de zonas cercanas de color o contraste muy distintos. El mismo empastamiento se da cuando dos zonas impresas cercanas estén separadas por una zona vacía demasiado pequeña que al expandirse la tinta, desaparece por completo.
El empastamiento se produce cuando la tinta rebosa los límites de lo que se pretende imprimir, rompiendo las formas y trazos. En todos los casos se produce un desbordamiento de la tinta o de los tonos más oscuros sobre las zonas más claras (o vacías).
Como es un fenómeno conocido y los profesionales debe conocer las cualidades y limitaciones del medio para el que están trabajando, se suele considerar que el empastamiento es culpa de una mala elección o poca profesionalidad del diseñador.
Así, por ejemplo, el empastamiento ocurrirá si un diseñador decide poner texto blanco del cuerpo 14 en una tipografía Bodoni calada en una imagen impresa en huecograbado a color.
Un sinónimo de empastarse es "cegarse".
Símbolo tipográfico e informático que indica el final de un párrafo. También se llama a veces "salto de carro", "vuelta de carro", "retorno de carro" o "final de párrafo".
Es un signo casi en desuso, que antes de la aparición de los párrafos tipográficamente separados por estar en líneas distintas, servía para marcar el comienzo de una nueva idea o argumentación.
Por eso, cuando se usa, se suele situar al final de un párrafo (haya o no cambio de línea) para remarcar ese final. Con todo, a veces se puede encontrar usado al comienzo de párrafo para marcar éste en lugar de la sangría habitual, pero eso es bastante raro.
En los ordenadores aparece como símbolo del carácter "retorno de carro" (o sea: final de párrafo) cuando se escoge la opción de mostrar caracteres invisibles.
Cada uno de los carácteres escritos de los alfabetos usados en la antigua Europa del Norte por las poblaciones germanas y vecinas entre comienzos de la era cristiana y la Edad Media. Se aplica especialmente a los textos epígráficos en lenguas escandinavas de esa época.
A los textos rúnicos se les solía atribuir un carácter mágico y las mismas letras eran tenidas por mágicas.