Digitalización
La conversión de un objeto de imagen analógico en un archivo digital, usualmente por medio del escaneado o fotografía.
Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
La conversión de un objeto de imagen analógico en un archivo digital, usualmente por medio del escaneado o fotografía.
En fotografía y artes gráficas, la acción o hecho de someter materiales sensibles a la luz (fotosensibles) a la acción de ésta (exponer) (ing: exposure). La exposición depende de la cantidad de luz recibida ya sea por la intensidad de la luz, el tiempo de exposición o una combinación de ambos. Cada material fotosensible suele tener una cantidad óptima de exposición a la luz que se puede determinar mediante una tabla de intensidad-tiempo.
En composición, caracteres colocados en un cuerpo menor y un poco por debajo de la línea base del texto con el que van. En algunas fuentes se incluyen algunas variantes de caracteres creados especialmente para ello, aunque usualmente sólo los más comunes (por ejemplo el subíndice "2").
Este formato se suele emplear en fórmulas químicas, enumeraciones matemáticas y otros usos (en general, científicos).
Material plano, usualmente impreso, en uno de cuyos lados se ha aplicado una fina capa de pegamento para que se pueda pegar a alguna superficie.
La capa de pegamento está protegida por alguna película de barniz o laminado que la protege a la espera de su aplicación. La película se despega fácilmente justo antes de pegar el impreso a la superficie final. El pegado se realiza por simple contacto y presión (que no suele ser mucha).
Los autoadhesivos, de los que existen dos clases, se usan especialmente para etiquetas o materiales publicitarios:
Para superficies: El pegamento va en el lado opuesto al impreso. La pegatina se adhiere encima de la superficie.
Para ventanas o cristales: El pegamento va en el mismo lado que el diseño. La pegatina se adhiere por detrás de un cristal o ventana, que lo protege y deja ver el diseño.
En ambos casos, existen las siguientes partes: Un papel o base con el diseño impreso mediante alguna tinta, una capa de pegamento, una capa de soporte (en inglés liner) y un laminado o barniz protector.
La idea es que las capas del laminado y el diseño (el papel con las tintas) forman la pegatina mientras que el soporte es una simple capa temporal que protege a la pegatina hasta que se va a pegar, entonces se retira y deja al descubierto la capa con el pegamento, que se pone en contacto con la superficie sobre la que va.
La pegatina puede ir troquelada a medio corte o a troquel completo para separarla del soporte.
Los materiales como los sellos tradicionales o las calcomanías, que necesitan humedad para pegarse, no se consideran autoadhesivos.
En las clasificaciones tipográficas, las primeras fuentes de palo seco, aparecidas a lo largo del siglo XIX. Suelen tener un contraste tipográfico bajo (es decir, escasa diferencia entre sus rasgos internos). Entre las más conocidas están Akzidenz-Grotesk, Franklin Gothic, Trade Gothic o News Gothic.