Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Las variantes de una familia tipográfica se reúnen en grupos. Los más habituales son: condensada, semi condensada, ultra condensada, expandida, negra y extranegra. Cada uno de ellos puede tener sus variantes cursiva, negrita y negrita cursiva (el equivalente de la redonda es el nombre del grupo sin más). Además, puede haber variantes con florituras extra o cifras de estilo antiguo.
Para una fuente de texto, las variantes redonda, cursiva, negrita y negrita cursiva son el conjunto de variantes que se suele considerar imprescindible para una familia seria y bien terminada. Las fuentes de fantasía suelen tener menos variantes.
En programas de diseño, cualquier definición de los valores de un color con nombre propio. Cada muestra define numéricamente unos valores de color relacionándolos con un modelo de color genérico, usualmente RGB, CMYK, Lab, HSB o similares.
La paleta de muestras de Adobe Illustrator.
En origen, el propósito de definir y usar muestras es simplificar y unificar las definiciones e intercambio de colores, dentro de un mismo documento, entre documentos, entre programas y entre usuarios y sectores industriales. Trabajar en diseño gráfico sin usar muestras es generalmente muy mala idea.
Un muestrario de colores de finales del siglo XVII.
La idea se basa en los catálogos de pinturas y tintas, existentes en distintos sectores mucho antes de la aparición de los ordenadores, incluso en la catalogación de colores y cómo conseguirlos que algunos autores hicieron antes del desarrollo de la impresión en colores.
Unas muestras de colores Pantone.
Por eso las muestras utilizadas pertenecen muchas veces a catálogos internacionales de color como los de Pantone, RAL, Toyo o similares. Eso no impide que cualquier usuario puede crear su propia paleta de muestras, lo que es muy corriente.
Sin embargo, sólo aquellas muestras definidas basándose en un espacio de color independiente de los dispositivos (como CIELAB con iluminante D50, que es el modelo de Lab que usan por ejemplo los programas de Adobe) o las que se basan en el uso de algún perfil de colorestandarizado conocido (como sRGB) permiten comunicar de forma inequivoca los datos de color.
Colores directos Pantones definidos con valores Lab
Corregir eso en lo posible fue, por ejemplo, una de las razones por las hace unos años Pantone cambió las definiciones de muchos de sus colores directos por valores Lab (una acción correcta que causó grandes quebraderos de cabeza a muchas personas).
Por eso, y en ausencia de cualquier modo coherente de administración del color, la forma tradicional de finales del siglo XX de definir los valores numéricos de las muestras indicando simplemente que eran CMYK o RGB (¡o escogiéndolos de una Pantonera de colores directos para imprimir en cuatricromía en papel prensa!) no tenía mayor virtud que la de facilitar el trabajo de los usuarios a costa de una imprecisión total en la comunicación del color.
Al trabajar así, las cifras y siglas no significan otra cosa que cantidades específicas de colorantes desconocidos cuyo carácter numérico aparenta una precisión descriptiva de la que carecen.
Las muestras de muchos programas de diseño no sólo incluyen colores lisos, sino degradados o motivos.
El nombre "Magenta" se debe a que el primer colorante con el que se obtuvo este tono (fucsina) fue desarrollado por químicos franceses que le dieron este nombre en honor a la victoria de Napoleón III sobre los austriacos en la batalla de Magenta (1859), en Italia del norte.
Ranura que se hace aprentando los papeles gruesos, cartulinas y cartones para facilitar su plegado. Esta ranura se hace colocando el papel entre un molde y contramolde que se aprietan entre sí. La presión debibilita el material y lo estrecha sólo en esa zona, lo que hace que tienda a plegarse por ahí.
El hendido se hace siguiendo unas marcas de hendido que, en los programas de diseño gráfico suelen marcarse aparte (en un color directo o en una capa aparte) para poder fabricar los troqueles que servirán de molde y contramolde.
El hendido, como el plegado, funciona mejor cuando se hace siguiendo el grano del papel (es decir: En paralelo a la dirección en que se fabricó el papel) que a contragrano o contrafibra (es decir, perpendicularmente a cómo se fabricó). Los materiales más resistentes o gruesos pueden necesitar un hendido doble (aquel que se aplica alternativamente por ambos lados), mientras que a los más maleables les basta con un hendido normal o simple, por un solo lado.
Los hendidos son muy corrientes en folletos con pliegues y en embalajes.
Fenómeno por el que hace falta más de un tipo de receptor en el ojo humano para que haya una sensación de color. Expuesto en sentido contrario, principio por el que no es posible visión en color con un sólo tipo de receptores visuales.
Eso explica, por ejemplo, que con un sólo tipo de receptores una luzroja apagada se pueda percibir igual que una verdeviva siempre que se ajusten sus luminosidades relativa (percibidas).
Que cada uno de los tipos de células implicadas en la visión en color responda óptimamente a una longitud de onda no significa que sea capaz de percibir un cambio de longitud, que se percibe como un cambio de luminosidad. Por eso es imposible una discriminación de estimulos basada en las longitudes de onda con un sólo receptor. La discriminación de colores sólo ocurre cuando el sistema visual puede comparar estímulos procedentes de al menos dos tipos de células fotosensibles.
Por eso los dicrómatas pueden ver en color pero los monócrómatas, no. Por extensión, esto explica porqué la visión nocturna (escotópica) sea monocroma.