Altura de la x
En tipografía, aquella parte de las letras en caja baja (minúsculas) que coincide en altura con la parte superior de la letra equis (x).

También se llama "altura de la eme", por ser el mismo valor.
Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1081 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
En tipografía, aquella parte de las letras en caja baja (minúsculas) que coincide en altura con la parte superior de la letra equis (x).

También se llama "altura de la eme", por ser el mismo valor.
En artes gráficas —especialmente fotografía y cine—, material fotosensible que, una vez revelado, es parcialmente transparente.
Al realizar una conversión entre dos espacios de color, el propósito de conversión o interpretación (en inglés: rendering intent) es la estrategia que se adopta respecto a los colores que no se pueden traducir directamente y cómo trasladar las diferencias generales entre el espacio de origen y el de destino (por ejemplo, el punto blanco).
De forma sencilla, un propósito de conversión es la respuesta a la pregunta "¿Qué hacemos con los colores de origen que no se pueden reproducir en el espacio de color de destino porque éste es más reducido o, en general, distinto?"
Aunque las estrategias que se pueden adoptar son muchas, en la gestión de color estandarizada, que es la adoptada por el ICC y sus perfiles de color, los propósitos son cuatro:
Propósito de interpretación colorimétrico relativo: Los colores del espacio de origen se pasan al espacio de color de destino sin modificación. Los colores de origen que existen el destino no se modifican. Los colores de origen que no existen en el destino (porque éste es un espacio de color más reducido) se reproducen con el tono límite que haya en esa zona.
Antes de esa conversión, el punto blanco del espacio de origen se traslada al espacio de color de destino; es decir: Se adapta el blanco al blanco de destino y entonces todos los tonos se trasladan en consecuencia.
Propósito de interpretación perceptual: Los colores del espacio de origen se pasan al espacio de color de destino cambiándolos todos proporcionalmente, con la intención de mantener las relaciones de color generales.
Al igual que ocurre con el colorimétrico relativo, el punto blanco del espacio de origen se traslada al espacio de color de destino antes de hacer ese traslado.
Propósito de interpretación de saturación: Todos los colores se adaptan para aprovechar al máximo la amplitud del espacio de destino, sin importar la relación entre los tonos.
En la mayoría de los perfiles, lo que se aplica es directamente el propósito perceptual, por lo que no hay diferencia entre ambos.
Además, existen algunos pocos propósitos no estandarizados que emplean algunas firmas en sus programas.
En el caso de los cuatro propósitos usuales, aunque su definición y límites estén más o menos generalizados, los estándares dejan en manos de los programadores la ejecución concreta de cada uno, por lo que no es imposible encontrar que el mismo propósito da resultados levemente diferentes si se aplica en dos programas distintos.
La expresión original en inglés, rendering intent, se puede encontrar traducida de varias maneras al español. Las más usuales son "propósito de interpretación" o "propósito de conversión".
No debe confundirse con "propósito de impresión" (output intent).
Expresión que en grabado artístico se usa para describir el efecto de desgaste o erosión que un ácido hace sobre una plancha (usualmente de metal).
También se llama "ataque".
El ángulo que siguen con respecto al eje del observador las líneas de puntos de semitono en una trama ordenada (llamadas "AM", normalmente de tipo PostScript).
La idea básica que rige la asignación de ángulos a cada trama es que los colores más claros reciben las tramas más evidentes al ojo (las más verticales u horizontales), mientras que las más oscuras reciben los menos evidentes. Así, el negro (más oscuro) suele tener un ángulo de trama de 45º y el amarillo (más claro) de 0º.
Ese criterio se aplica también en las tintas directas, donde se busca el uso de las tramas menos evidentes al ojo con combinaciones de ángulos que no produzcan muaré.