Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Color intermedio en la gama de los rojos y amarillos. Aunque no existe "el naranja perfecto", en artes gráficas se suele obtener mediante un 100% de tinta amarilla y un 50% de magenta. En pintura se obtienen naranjas con dos partes de amarillo y una de rojo.
Es un color espectral (su percepción se produce con longitudes de onda entre los 585 y 620 nanómetros aproximadamente), aunque no se suele citar como uno de los colores del arcoiris.
Cualquier cosa que se puede ser detectada por un sensor y que éste puede traducir a su sistema de señales; en otras palabras: Cualquier fenómeno físico que se puede percibir. En psicofísica se entiende que un estímulo es un fenómeno natural detectable por uno de los sistemas de percepción humana oído, vista, tacto, etc.).
Si un fenómeno natural no está dentro del rango perceptible por los sensores relacionados, no se puede considerar realmente un estímulo.
Inglés:Style sheet • Francés:Feuille de style • Italiano:Foglio di stile • Portugués:Folha de estilo • Catalán:Full d'estil
En diseño gráfico y multimedia, procedimiento de formateado del contenido mediante etiquetas o marcas cuyas características se describen en una zona aparte. El contenido y su aspecto se tratan por separado.
Así, por ejemplo, se puede etiquetar un texto como "texto base", con algunas palabras etiquetadas como "destacado" y luego asignar unas características tipográficas a ambas etiquetas (cuerpo, fuente, color, etc.). Esto evita tener que ir cambiando cada palabra o frase según la queramos con un aspecto u otro.
El uso de hojas de estilo facilita el formateo de elementos (es mucho más sencillo poner una etiqueta y luego asignarle propiedades que formatear mil y un elementos). Ayuda a la coherencia formal (es más difícil que haya pequeñas diferencias si cada clase de elementos se ha definido en un sólo sitio). Ayuda a la jerarquización formal (al crearlas se deben tomar unas decisiones generales que el formateo punto por punto no facilita) y da mucha mayor flexibilidad al cambio de aspecto (basta con cambiar un formato en la hoja de estilo en un único sitio).
En los casos más avanzados, las hojas de estilo se pueden incrustar unas dentro de otra (es decir, van en cascada o empotradas). La aplicación depende de si el elemento formateado pertenece ya a una clase definida como nivel superior (este es el caso de las hojas de estilo CSS).
En estos casos, la estrategia puede ser doble:
Se procura evitar la definición de reglas en las hojas de estilo de nivel superior para ir afinando los detalles en las de nivel inferior, más cercano a cada objeto (esto puede dejar cualidades sin definir que se vean afectadas por reglas previas heredadas).
Se definen reglas generales en las hojas de estilo de nivel superior, que se anulan en las de nivel inferior o en definiciones posteriores (que se aplican preferentemente, pero que pueden causar modificaciones no deseadas).
Ambas prácticas son compatibles siempre que se tenga clara la estructura de las hojas de estilo en uso.
Además, en algunos casos, las hojas de estilo pueden estar definidas como archivos aparte, a los que se llama o referencia desde los documentos que se quiere formatear. Eso simplifica el formateado masivo (de miles y miles de documentos si llega el caso).
Se usan mucho en programas en los que hay muchos elementos del mismo tipo y sistema de jerarquización. El ejemplo son los programas de maquetación en diseño gráfico y las hojas de estilo en cascada de las especificaciones CSS para lenguaje de hipertexto (como html o xhtml).
La práctica contraria (y generalmente desaconsejada) es el formateo local.
Las coordenadas más utilizadas son las xyY, que son una derivación bidimensional del espacio de color CIE XYZ 1931 que se usa para dibujar el diagrama de cromaticidad (que es en si una proyección en dos dimensiones del espacio CIE XYZ 1931).
Esa utilización bidimensional presupone la luminosidad como un valor constante para poder descontarla.