Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1089 vocablos.
Símbolotipográfico con forma de pequeña cruz o puñal con la punta hacia abajo. Estos son distintos ejemplos de dagas.
Tiene dos usos principales:
Como referencia para una nota al pie de página sin usar numeración. En este caso se usa después del asterisco y antes de la doble daga (en orden de notas en una misma página).
Entre paréntesis, como signo antepuesto a una fecha para indicar el momento del fallecimiento de una persona; por ejemplo: Manuel Machado († 1936).
Ser cuya visión del color se basa en tres estímulos simultáneos. El ser humano medio es tricrómata. La mayoría de las personas que tienen alguna forma de ceguera al color suelen ser dicrómatas.
La parte de la memoria visual humana destinada a recordar los estímulos de color o, dicho de otro modo, nuestra capacidad de recordar las sensaciones de color para reconocerlas cuando volvemos a percibirlas.
Los colores concretos no se recuerdan como se percibieron sino de forma más simplificada (estas imágenes es un ejemplo metafórico, no una descripción realista)
La memoria del color del ser humano es más bien pobre. De hecho, parece que siempre existe una alteración entre el color real cuando se percibe y la sensación de color que se recuerda como percibida; es decir: No recordamos los colores tal y como los vemos.
Obviamente, los fenómenos de la percepción afectan directamente a la forma en la que recordamos lo que percibimos. Tampoco hay que confundir nuestra capacidad de recordar colores concretos con la de distinguir entre colores distintos de forma simultánea —que es bastante buena— o de forma discontinua; es decir, en momentos o espacios distinto, no a la vez y bajo la misma iluminación —que es bastante peor—.
Los estudios indican que parece haber alteraciones sistemáticas y constantes en la luminosidad e intensidad del color percibido (es decir, el brillo), pero que esto se produce mucho menos en el recuerdo del tono.
Algunos teóricos han propuesto que la memoria tiende a exagerar los valores recordados, llevando a recordar colores más vivos y brillantes —¿evitando así valores medios quizás más difíciles de recordar?—. Además, parece que, como en otras cosas, tendemos a reducir los recuerdos de color en torno a un conjunto de modelos prototípicos, asociables a formas y objetos concretos (por ejemplo: Como sabemos que las fresas son rojas, si algo parece una fresa, tenderemos a recordarlo como rojo).
La memoria del color parece realizarse por zonas de colores, en torno a la decena, que nos sirven para centrar nuestros recuerdos cromáticos, por lo que tendemos hacia ellos al intentar recordar.
Es obvio que la precisión de nuestros recuerdos de color no desempeñó un papel importante en nuestra supervivencia como especie y que, una vez más, ha sido mucho más útil para la supervivencia la reducción del mundo real a un conjunto no evidente de modelos que el cerebro consigue manejar.
Tendemos a asociar el color con su expresión verbal. Los colores que no tienen una expresión clara en nuestro idioma, tienden a reajustarse a los más fácilmente descriptibles. Si un color está asociado con una forma natural, es fácil que el recuerdo se traslade al que tiene usualmente la forma asociada. El recuerdo de un color difícilmente encajable con estos estereotipos decae más fácilmente que aquellos que sí se adaptan. El recuerdo tiende a los colores modelo más cercanos. Ese es especialmente el caso en sensaciones de color que no agradan al observador.
No hay que confundir la memoria del color con el papel que desempeña el color en la memorización de objetos, formas y personas. Esa es otra función: la del color en la memorización.
Inglés:Standard illuminant D65 • Francés:Illuminant D65, Illuminant standardisé D65 de la CIE • Italiano:Illuminante standard CIE D65, Illuminante normalizzato CIE D65 • Alemán:Normlichtart D65, CIE-Normlichtart D65
Uno de los iluminantesestándares propuestos por la CIE dentro de la serie D de iluminantes (aquellos que describen situaciones de iluminación al mediodía en distintas latitudes del mundo). El iluminante D65 describe las condiciones medias de iluminación en un mediodía en Europa Occidental.
Curva de distribución espectral del Iluminante CIE D65.
Como tal descripción, D65 es simplemente una tabla concreta de distribución de energía electromagnética por cada franja de 10 en 10 nanómetros entre los 300 y los 830 nanómetros.
Aunque es algo más que eso, también se describe a veces de forma simple con expresiones como "luz de día" o "6.500 K". Es un iluminante muy utilizado y recomendado en fotografía como iluminación de referencia.
Anglicismo con el que se denominan los fotomontajes digitales o vídeos en los que se representa a una persona en situaciones en las que no ha estado o o con cuerpos que no son suyos. Usualmente, los fakes (pronúnciese 'feiks') son de contenido inocentemente burlesco (como el que ilustra este apartado), insultante, erótico o directamente pornográfico.