Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Inglés:Calibrated colour (GB), Calibrated color (EEUU) • Francés:Couleur calibrée
Al hablar del color —y especialmente de su reproducción y representación—, los datos de color que están en relación con un espacio de color concreto, por lo que se pueden considerar, color independiente de los dispositivos y cuya apariencia objetiva se puede conocer.
En pintura, las pinturas al óleo usan distintas terminologías para esto, refiriéndose a los pigmentos usados: Blanco de titanio, de plomo, de zinc, etc.
En diseño gráfico, espacio que se deja intencionadamente sin ocupar (white space). Es el equivalente del silencio en música y, como él, es fundamental para conseguir diseños acertados.
En tipografía, sinónimo de "espacio (entre caracteres)", aunque en general se suele llamar "espacio entre palabras, entre líneas..." y cosas similares.
Signotipográfico similar a una estrella de mar. Este son distintos ejemplos de asteriscos:
Una serie de asteriscos en distintas fuentes tipográficas.
Se usa como referencia para una nota al pie de página sin usar numeración. Si hay varías, el asterisco indica la primera que se usa (después van la daga y la doble daga (en orden de notas en una misma página)).
En lingüística también se usa para indicar palabras que nunca han existido sino que son reconstrucciones hipotéticas; por ejemplo: *bher-eti.
Al contrario de lo que se creía hasta entonces, los experimentos de Wright y Guild a finales de los años veinte del siglo XX, demostraron que no existen tres primarios reales que combinados puedan dar lugar a todos los colores perceptibles por ser humano medio.
Los tres primarios aditivos clásicos: Azul, verde y rojo.
Por eso, al desarrollar el primer modelo matemático que describe las sensaciones de color humana (un espacio de color llamado Espacio de color CIE XYZ, de 1931), se usaron lo que se conocen como "primarios imaginarios", que son abstracciones matemáticas derivadas de datos reales y que sí permiten definir todas las sensaciones de color posibles.
Para desarrollarlos se usaron como base tres colores primarios espectrales con las longitudes de onda de 435,8 nanómetros (azul), 546,1 nm. (verde) y 700 nm. (rojo), que son tres primarios reales que, al combinarse, permiten una amplia creación de tonos perceptibles.
En sentido más general y menos específico, un primario es uno de los tres colores básicos que, combinados en distintas cantidades, se usan para formar otros tonos.
Los tres primarios aditivos y los tres sustractivos.
Este conjunto de colores primarios opuestos se pueden distribuir a lo largo del espectro luminoso y, si éste se dibuja como si fuera un círculo cuyo comienzo y final se encuentra, se dibuja una rueda de colores en la que cada triada de primarios forma un triángulo, como se ve en la imagen superior.
Cuando se mezclan los primarios aditivos, se producen los primarios sustractivos, y viceversa.
Los colores que se forman de combinar dos primarios son colores secundarios. Por eso en la teoría de los colores, los colores primarios aditivos son los colores sustractivos secundarios y los colores primarios sustractivos son los secundarios aditivos (o sea: Que cada primario sustractivo tiene un oponente aditivo y viceversa).
Los tres colores primarios clásicos en pintura. Son pigmentos.
En la tradición pictórica, los colores primarios son azul, rojo y amarillo. Esto se debe a que son los tres colores que con los pigmentos y colorantes más tradicionales —anteriores al descubrimiento de colorantes como el magenta— permiten una amplia formación de tonos nuevos, aunque haya que combinarlos con blanco y negro.
En composición, caracteres colocados en un cuerpo y un poco por encima de la altura de la equis del texto con el que van. En algunas fuentes se incluyen algunas variantes de caracteres creados especialmente para ello, aunque usualmente sólo los más comunes (por ejemplo, el superíndice "2").
Este formato se suele usar en fórmulas matemáticas (como exponente), en notas al pie de página y en algunos usos especializados (en filología para indicar una forma reconstruida, por ejemplo).