Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
El cuerpo de un carácter o glifo incluye la zona imprimible (el ojo, las zonas del carácter que imprimen) y las zonas reservadas encima y debajo de éste.
Un cuerpo tipográfico de plomo.
Cuando los tipos se hacían en metal (o madera), el cuerpo expresaba la altura y anchura del frontal de la pieza sobre el que se situaba un carácter individual (que era la zona que, una vez entintada, impactaba contra el papel). Como cada pieza debía alinearse con las otras para formar una línea de caracteres, estos frontales debían tener la misma medida de altura (aunque no necesariamente de anchura), pero eso no obligaba al tipógrafo diseñador a ocupar toda la altura, por lo que a igual cuerpo distintas fuentes pueden tener visualmente menos tamaño una vez impresas.
En tipografía digital, el espacio rectangular reservado a cada carácter sustituye a ese frontal físico y expresa el mismo concepto de cuerpo, por lo que esa posibilidad de que fuentes de igual cuerpo tengan menor o mayor tamaño se mantiene (siempre que quepan dentro del mismo "cuerpo" o espacio reservado).
De este modo, la ocupación que hace cada carácter de esa zona reservada (el ojo de un carácter) queda a criterio del diseñador de la tipografía, por lo que una fuente de un cuerpo puede ser visualmente más grande que otra del mismo cuerpo.
Al contrario de lo que se creía hasta entonces, los experimentos de Wright y Guild a finales de los años veinte del siglo XX, demostraron que no existen tres primarios reales que combinados puedan dar lugar a todos los colores perceptibles por ser humano medio.
Los tres primarios aditivos clásicos: Azul, verde y rojo.
Por eso, al desarrollar el primer modelo matemático que describe las sensaciones de color humana (un espacio de color llamado Espacio de color CIE XYZ, de 1931), se usaron lo que se conocen como "primarios imaginarios", que son abstracciones matemáticas derivadas de datos reales y que sí permiten definir todas las sensaciones de color posibles.
Para desarrollarlos se usaron como base tres colores primarios espectrales con las longitudes de onda de 435,8 nanómetros (azul), 546,1 nm. (verde) y 700 nm. (rojo), que son tres primarios reales que, al combinarse, permiten una amplia creación de tonos perceptibles.
En sentido más general y menos específico, un primario es uno de los tres colores básicos que, combinados en distintas cantidades, se usan para formar otros tonos.
Los tres primarios aditivos y los tres sustractivos.
Este conjunto de colores primarios opuestos se pueden distribuir a lo largo del espectro luminoso y, si éste se dibuja como si fuera un círculo cuyo comienzo y final se encuentra, se dibuja una rueda de colores en la que cada triada de primarios forma un triángulo, como se ve en la imagen superior.
Cuando se mezclan los primarios aditivos, se producen los primarios sustractivos, y viceversa.
Los colores que se forman de combinar dos primarios son colores secundarios. Por eso en la teoría de los colores, los colores primarios aditivos son los colores sustractivos secundarios y los colores primarios sustractivos son los secundarios aditivos (o sea: Que cada primario sustractivo tiene un oponente aditivo y viceversa).
Los tres colores primarios clásicos en pintura. Son pigmentos.
En la tradición pictórica, los colores primarios son azul, rojo y amarillo. Esto se debe a que son los tres colores que con los pigmentos y colorantes más tradicionales —anteriores al descubrimiento de colorantes como el magenta— permiten una amplia formación de tonos nuevos, aunque haya que combinarlos con blanco y negro.
Inglés:Ink coverage, Total ink coverage, Total area coverage, TAC • Francés:Couverture d'encre • Italiano:Copertura inchiostro, Copertura d'inchiostro • Portugués:Cobertura total do tinta
La cantidad de tinta que se imprime sobre un medio (papel, cartón, metal, etc…). Se mide sumando los porcentajes totales de cada tinta usada: Si sólo se imprime en una tinta, el máximo posible es 100%, si es cuatricromía, el máximo teóricamente posible es 400%.
La cobertura de tinta está formada por la suma de las tintas en porcentajes de 0 a 100%.
Las limitaciones del medio usado suelen imponer un límite máximo de tinta utilizable inferior a ese límite teóricamente posible. En papel prensa (periódicos), donde el papel es muy poroso y de poca calidad, el máximo de cobertura de tinta suele andar por los 280% en cuatricromía, mientras que en huecograbado y offset con papeles estucados, sube hasta valores como los 340%.
Si no se tiene en cuenta ese límite, los resultados serán impresiones defectuosas (emborronadas, rotura del papel, problemas de secado, etc…).
En los programas informáticos especializados se suele hacer referencia a la cobertura (total) de tinta con las siglas inglesas TIC (Total Ink Coverage: Cobertura total de tinta) or TAC (Total Area Coverage: Cobertura total de área). También se denomina "máximo total de tinta".
Inglés:Chromaticity diagram • Francés:Diagramme de chromaticité • Italiano:Diagramma di cromaticità • Alemán:Chromatizitätsdiagramm • Portugués:Diagrama de cromaticidade • Catalán:Diagrama de cromaticitat
Como al definir los primarios imaginarios de este espacio de color XYZ 1931, se definieron de modo que la suma de los tres fuera siempre igual a 1, sólo hacen falta dos de ellos para trazar una coordenada de cromaticidad. Como el primario Y es análogo a la curva de eficiencia de la luminosidad del ojo humano, el diagrama de cromaticidad se suele trazar sólo con los valores X y Z.
La razón de estas operaciones y conversiones se debe a que cuando se crearon los modelos de percepción del color usados en colorimetría no se disponía de la capacidad y facilidad de cálculo que permiten los ordenadores actuales, que permiten representar cualquier espacio como volúmenes tridimensionales que se pueden manipular (girar en todas direcciones, empotrar unos dentro de otros, mostrar en distintos tonos, etc.).
La forma del diagrama de cromaticidad tiene una razón.
Este diagrama es una proyección sobre un plano en dos dimensiones con una deformación en forma de arco o herradura de la línea formada por una secuencia creciente de longitudes de onda individualizadas que forman el espectro visible, como se ve en la imagen superior.
Variación de los colores en el diagrama de cromaticidad: El interior es menos saturado y los tonos van variando según se recorre el exterior.
El dibujo superior ayuda a interpretar el diagrama de cromaticidad: Los tonos van recorriendo el espectro si vamos girando por la línea exterior en el sentido de las agujas del reloj o al revés.
Si vamos de dentro afuera aumentamos la saturación, que disminuye yendo hacia el centro.