Brocha
Pincel ancho, grueso o basto.
Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Pincel ancho, grueso o basto.
El número de puntos de semitono que hay en una unidad de medida lineal, usualmente pulgadas o centímetros. Así, hablamos de lineaturas de 150 líneas por pulgada (150 lpi —del inglés lines per inch— o 150 lpp) y 60 líneas por centímetro (60 lpc), por ejemplo.
En imprenta, al imprimir con tramas de semitonos ordenadas (es decir: tramas no estocásticas), hablar de lineatura es la forma (la mejor, de hecho) de medir la resolución de la impresión. A mayor lineatura, más puntos de semitono por unidad; 150 lpp indica una impresión con mayor resolución que 60 lpp.
El primer parámetro del que depende la lineatura es la resolución de la filmadora o grabadora de planchas en puntos de impresión (que no son puntos de semitono). Este valor de resolución se relaciona directamente con el número de niveles de tono por cada plancha: A mayor número de niveles de tono que queremos alcanzar, menos resolución podra tener la lineatura.
la explicación es que cada punto de semitono necesita reservar un número de puntos de impresión para poder variar su tamaño.
Por ejemplo: Tenemos una filmadora con 2.400 puntos de impresión por pulgada. Si queremos tener 256 niveles teóricos de variación de tono por cada punto de semitono, tenemos que reservar celdas de 16 puntos de impresión por cada punto de semitono (el resultado serán menos niveles por las limitaciones en las formas de punto, pero ese es otro asunto).
Eso quiere decir que, dividiendo 2.400 puntos por 16, el resultado es 150, que es la lineatura que podemos reproducir con ese aparato en esas condiciones.
Las tecnologías digitales modernas aplican el concepto de supercelda al construir los puntos de semitono para superar estas limitaciones en lo posible.
Pero, además, la lineatura no es un valor que se pueda escoger sin pagar un precio. No todos los soportes (papel) y tipos de impresión admiten lineaturas altas. Fenómenos como una ganancia de punto elevada, el control de calidad, etc. limitan las lineaturas disponibles.
Sin embargo, una lineatura baja no es necesariamente mala. Muchas veces impresiones poco nítidas y faltas de contraste, sucias, se deben al uso de lineaturas demasiado altas. Con otras más bajas, el impreso hubiera quedado más limpio y contrastado.
En tramas estocásticas el concepto de lineatura no es aplicable en este sentido (no existe forma del punto) pero la relación entre tamaño de celda reservado, niveles de tono posibles y resolución del dispositivo se mantiene.
La lineatura se puede medir con aparatos de precisión o, de forma aproximada, con una especie de regla llamada lineómetro. La medida de la lineatura en centímetros es más usual en Europa.
En prensa escrita y publicidad, impreso que se inserta en otra publicación una vez que ambas están terminadas (la inserción o encarte se realiza como parte del proceso de postimpresión.).
Suelen tener un tamaño más reducido que la revista o periódico en el que van, ser de material de más gramaje y estar impresos con más calidad, pero a veces el encarte es un suplemento especial del mismo tamaño y papel que otra publicación.
También se puede llamar inserción o inserto.
Palos de madera (usualmente brezo o sauce) carbonizada en ausencia de aire. Se usa como material de dibujo para esbozos y dibujos en general. Es de fácil trazo y difuminación, permitiendo un trabajo en grises muy delicado. Se vende directamente como palos de distinto grosor o en forma más elaborada, como lápices con la mina hecha con ese material.
Los trabajos al carboncillo se deterioran con mucha facilidad y necesitan de barnices fijadores. También se producen carboncillos en algunos colores distintos del negro, pero siempre en tonos oscuros.
Uno de los iluminantes estándares propuestos por la CIE. El iluminante CIE A, definido en 1931, es un intento de describir la iluminación de una típica bombilla de filamento incandescente.
Como tal descripción, A es simplemente una tabla de energía relativa por en franjas de 10 en 10 nanómetros de los 300 a los 830 nanómetros.
Su temperatura de color media es de 2.856 Kelvin. Cualquier fuente luminosa cuya curva de distribución espectral se corresponda suficientemente con los datos del iluminante CIE A se considera una fuente A, y la luz que emite se homologa como A.
Su uso está indicado para aquellas situaciones en las que la iluminación sea mediante bombillas de filamento incandescente o fuentes luminosas cuya distribución espectral sea suficientemente similar.