Bienvenidos
Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Términos al azar
Encuadernación en rústica
Encuadernación de libros en la que las tapas son blandas, de papel, plástico o cartulina, por contraposición a la encuadernación tradicional con tapas duras —llamada encuadernación en cartoné—. Las tapas y las páginas del libro van unidas en el lomo mediante pegamento, a diferencia de la encuadernación a caballete, en la que las cubiertas también son blandas pero el cuadernillo va grapado.
Este tipo de encuadernación, que puede y suele tener más de un cuadernillo, nació como forma de abaratar el coste de los libros. En sus formas originales, los libros en rústica ni siquiera iban propiamente guillotinados y los bordes del papel tenían barbas e incluso carecían del corte en algunas de sus páginas. Con el tiempo, la encuadernación en rústica se generalizó y casi todos los libros de bolsillo se vendían en dos ediciones: De tapa blanda (rústica) y de tapa dura (cartoné).
La encuadernación en rústica se puede dividir actualmente en tres tipos principales:
- Encuadernación en rústica fresada: Las hojas van sueltas, sin formar cuadernillos, y se unen entre si y a las tapas con pegamento al lomo. El taco de páginas se fresa en el lado del lomo antes de pegarlas para que agarre mejor el pegamento. Este tipo de encuadernación se llama a veces "encuadernación a la americana".
- Encuadernación en rústica cosida: Las hojas van formando, en pliegos, que se cosen en cuadernillos. Todos ellos se unen entre si y se pegan a las tapas en el lomo.
-
Encuadernación en rústica con cola de poliuretano reactivo (PUR): Además de los pegamentos tradicionales, a finales de los años ochenta del siglo XX aparecieron unas colas de poliuretano reactivo (PUR). Estos adhesivos son muy resistentes y sólo hace falta aplicar un tercio del pegamento en comparación con los tradicionales.
Aunque el uso de pegamento PUR no está técnicamente reñido con la encuadernación en rústica cosida, al ser más caro, sólo tiene sentido usarlo en la rústica fresada, que con el uso de PUR se vuelve tan resistente como su alternativa cosida y es mucho más rápida y barata. Por eso, hablar de encuadernación en rústica PUR es casi siempre sinónimo de rústica fresada unida con esos pegamentos.
En la actualidad es más habitual utilizar el término "(de) tapa blanda" para este tipo de encuadernación. También se denomina "de bolsillo", aunque en buena ley, esta denominación sólo abarca un tipo reducido de encuadernación en rústica.
Escala de grises
-
Una imagen en escala de grises. Forma supuestamente más profesional de llamarle a lo que la gente no relacionada con las artes gráficas llama "fotos en blanco y negro".
Se supone que así se las distingue de las "imágenes de línea" que en fotografía digital se llaman "imágenes de mapa de bits" (como si las escalas de gris no lo fueran, que lo son).
- En tratamiento digital de las imágenes, modo de color en el que cada elemento (píxel o de otro tipo) se describe dentro de una serie limitada de valores de un mismo tono neutro. En el caso de imágenes con una profundidad de 8 bits, los valores posibles teóricos son 256.
-
Dos tiras de muestras de tonos de escala de grises. En fotografia y artes gráficas, una serie de parches de tonos neutros que va aumentando de intensidad del más claro (blanco) al más oscuro (negro). Dependiendo de su uso, el número de parches suele varíar en torno a los diez.
Estas escalas de grises se usan, como las tiras de color, para evaluar (a ojo o con aparatos) la neutralidad y fidelidad de los tonos reproducidos.
Texto
En tipografía y diseño gráfico, el elemento visual formado por letras, cifras, signos ortográficos o cualquier otro símbolo tipográfico con la intención de transmitir un significado (aunque en un momento dado no lo tenga, como el llamado texto falso).
Desde el punto de vista del diseño gráfico, un texto no tiene por qué tener sentido aunque, como el valor al soldado en combate, se le supone. Lo único necesario para que un texto sea texto es que esté formado por símbolos propios de algún sistema de escritura conocido y la voluntad de que en algún momento tenga un contenido, por mínimo que sea.
Desde el punto de vista de la transmisión de la información, por el contrario, los textos deben estar codificados en algún tipo de lenguaje y sí deben formar algún tipo de mensaje mínimamente coherente. Dicho de otro modo: Para el diseño gráfico, la secuencia "lorem ipsum cis. ajagsfa; shsgfaf" es un texto.
Para la gramática o la lingüística no es un texto. Para técnicas relativamente nuevas como la llamada arquitectura de la información, los textos mantienen entre si relaciones, con las que forman estructuras multi dimensionales que forman a su vez redes de conocimiento.
Dominante de color
En artes gráficas y fotografía, el predominio generalizado en una imagen de un matiz de color; sobre todo en zonas que no deberían tenerlo o ser de tonalidades neutras. Donde la gente diría que una imagen está amarillenta o azulada, el fotógrafo verá una dominante amarilla o azul. No todas las dominantes son malas o accidentales. El predominio de los amarillos y rojos son naturales (debido a la calidad de la luz) en una puesta de sol, por ejemplo.
Con programas de tratamiento de imagen (como Photoshop), la mayoría de las dominantes de color no deseadas se pueden eliminar, aunque es mejor que las no deseadas se hayan eliminado en lo posible en el original.