Negrita cursiva
Variante de una fuente tipográfica que combina las características de la negrita y la cursiva.
Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Variante de una fuente tipográfica que combina las características de la negrita y la cursiva.
Sistema de justificación usado en alfabetos arábigos por el que, para que las líneas llenen el ancho de justificación, no se modifica el espacio entre palabras (como se hace en los alfabetos latinos), sino que se estiran las zonas de guión horizontal" en aquellas letras que lo tienen. Así, una "ba" medial, por ejemplo, prolonga su comienzo y final más allá de lo normal (se alarga, no se deforma).
El límite de ese estiramiento lo dictamina el buen gusto y la necesidad. No hay una norma fija.
Percepción visual que sólo emplea dos tipos de conos. En muchos animales es la forma usual de visión. En los humanos es una forma de ceguera al color (más precisamente llamada dicromatopsia) causada por la ausencia o funcionamiento disminuido de uno de los tres tipos de conos. Se divide en protanopía, deuteranopía y tritanopía.
En composición tipográfica, la modificación del ancho de las líneas del texto para dejar sitio a otro objeto. Un contorneo se puede hacer para dejar sitio a un segundo elemento de texto —un sumario, despiece, un pie de foto, etc.—, o a una imagen o gráfico de algún tipo.
Hacer un contorneo descompensado es una composición tipográfica pobre, similar a dejar aguas en un texto.
También se denomina "recorrido" y, "arracada" (aunque esto es menos usual).
El número de puntos de semitono que hay en una unidad de medida lineal, usualmente pulgadas o centímetros. Así, hablamos de lineaturas de 150 líneas por pulgada (150 lpi —del inglés lines per inch— o 150 lpp) y 60 líneas por centímetro (60 lpc), por ejemplo.
En imprenta, al imprimir con tramas de semitonos ordenadas (es decir: tramas no estocásticas), hablar de lineatura es la forma (la mejor, de hecho) de medir la resolución de la impresión. A mayor lineatura, más puntos de semitono por unidad; 150 lpp indica una impresión con mayor resolución que 60 lpp.
El primer parámetro del que depende la lineatura es la resolución de la filmadora o grabadora de planchas en puntos de impresión (que no son puntos de semitono). Este valor de resolución se relaciona directamente con el número de niveles de tono por cada plancha: A mayor número de niveles de tono que queremos alcanzar, menos resolución podra tener la lineatura.
la explicación es que cada punto de semitono necesita reservar un número de puntos de impresión para poder variar su tamaño.
Por ejemplo: Tenemos una filmadora con 2.400 puntos de impresión por pulgada. Si queremos tener 256 niveles teóricos de variación de tono por cada punto de semitono, tenemos que reservar celdas de 16 puntos de impresión por cada punto de semitono (el resultado serán menos niveles por las limitaciones en las formas de punto, pero ese es otro asunto).
Eso quiere decir que, dividiendo 2.400 puntos por 16, el resultado es 150, que es la lineatura que podemos reproducir con ese aparato en esas condiciones.
Las tecnologías digitales modernas aplican el concepto de supercelda al construir los puntos de semitono para superar estas limitaciones en lo posible.
Pero, además, la lineatura no es un valor que se pueda escoger sin pagar un precio. No todos los soportes (papel) y tipos de impresión admiten lineaturas altas. Fenómenos como una ganancia de punto elevada, el control de calidad, etc. limitan las lineaturas disponibles.
Sin embargo, una lineatura baja no es necesariamente mala. Muchas veces impresiones poco nítidas y faltas de contraste, sucias, se deben al uso de lineaturas demasiado altas. Con otras más bajas, el impreso hubiera quedado más limpio y contrastado.
En tramas estocásticas el concepto de lineatura no es aplicable en este sentido (no existe forma del punto) pero la relación entre tamaño de celda reservado, niveles de tono posibles y resolución del dispositivo se mantiene.
La lineatura se puede medir con aparatos de precisión o, de forma aproximada, con una especie de regla llamada lineómetro. La medida de la lineatura en centímetros es más usual en Europa.