Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Inglés:Pilcrow • Francés:Pied de mouche • Italiano:Piede di mosca • Alemán:Absatzzeichen
Símbolotipográfico e informático que indica el final de un párrafo. También se llama a veces "salto de carro", "vuelta de carro", "retorno de carro" o "final de párrafo".
Es un signo casi en desuso, que antes de la aparición de los párrafos tipográficamente separados por estar en líneas distintas, servía para marcar el comienzo de una nueva idea o argumentación.
Por eso, cuando se usa, se suele situar al final de un párrafo (haya o no cambio de línea) para remarcar ese final. Con todo, a veces se puede encontrar usado al comienzo de párrafo para marcar éste en lugar de la sangría habitual, pero eso es bastante raro.
En los ordenadores aparece como símbolo del carácter "retorno de carro" (o sea: final de párrafo) cuando se escoge la opción de mostrar caracteres invisibles.
Este fenómeno, que se suele describir como un problema o defecto, es la base de la reproducción artística e industrial del color, ya que para lograr colores iguales no necesitamos que su curva de distribución espectral sea la misma (lo que es muy difícil), sino que simplemente nos produzcan la misma sensación de color.
La razón de que el metamerismo se considere un problema es que la percepción del color se basa en la suma de las curvas de distribución espectral del objeto iluminado (es decir: Lo que se ve) y el iluminante (es decir: la luz con la que se ve). Eso quiere decir que en muchas circunstancias bajo una iluminación dos colores se verán iguales pero con otra iluminación esa coincidencia no se produce porque las curvas finales (la suma de iluminación e iluminado) ya no produce ese efecto.
Por eso muchas veces se habla del metamerismo sólo desde este punto de vista y se describe como el fenómeno por el que dos muestras de color parecen iguales en unas circunstancias y distintas en otras.
El metamerismo más usual es el metamerismo del iluminante, que es el descrito más arriba y cuyo origen es la diferencia de las curvas de distribución espectral de las fuentes de iluminación, pero existe otro tipo de metamerismo, el llamado "metamerismo del observador", por el que para unos observadores dos muestras coinciden mientras que para otros no es así. Es más inusual que el metamerismo del iluminante.
Para poder hablar de metamerismo debe haber al menos dos muestras de color coincidentes en alguna circunstancia (el llamado "par metamérico"). Por eso no se debe confundir el metamerismo con la inconstancia del color (donde no hay dos muestras de color).
En cada pliego hay dos caras (una por cada lado de la hoja que lo forma). La distribución de las páginas (imposición) depende de la maquinaría, numero de páginas, número de pliegos, etc. pero, por razones físicas, los pliegos de publicaciones con páginas enfrentadas (dobles páginas), como los libros, periódicos o revistas, suelen estar formados por una cantidad de páginas multiplo de cuatro: 4, 8, 16, 32… aunque algunas imposiciones permiten otras cantidades (por ejemplo: 24 o 56, siempre divisibles por cuatro).
Usar como original para impresión un material gráfico que ya ha sido impreso con una trama de semitonos. Es decir, que un material que ya se ha tramado vuelve a ser tramado, produciéndose casi siempre un problema de muaré.