Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
En cada pliego hay dos caras (una por cada lado de la hoja que lo forma). La distribución de las páginas (imposición) depende de la maquinaría, numero de páginas, número de pliegos, etc. pero, por razones físicas, los pliegos de publicaciones con páginas enfrentadas (dobles páginas), como los libros, periódicos o revistas, suelen estar formados por una cantidad de páginas multiplo de cuatro: 4, 8, 16, 32… aunque algunas imposiciones permiten otras cantidades (por ejemplo: 24 o 56, siempre divisibles por cuatro).
En programas de diseño, cualquier definición de los valores de un color con nombre propio. Cada muestra define numéricamente unos valores de color relacionándolos con un modelo de color genérico, usualmente RGB, CMYK, Lab, HSB o similares.
La paleta de muestras de Adobe Illustrator.
En origen, el propósito de definir y usar muestras es simplificar y unificar las definiciones e intercambio de colores, dentro de un mismo documento, entre documentos, entre programas y entre usuarios y sectores industriales. Trabajar en diseño gráfico sin usar muestras es generalmente muy mala idea.
Un muestrario de colores de finales del siglo XVII.
La idea se basa en los catálogos de pinturas y tintas, existentes en distintos sectores mucho antes de la aparición de los ordenadores, incluso en la catalogación de colores y cómo conseguirlos que algunos autores hicieron antes del desarrollo de la impresión en colores.
Unas muestras de colores Pantone.
Por eso las muestras utilizadas pertenecen muchas veces a catálogos internacionales de color como los de Pantone, RAL, Toyo o similares. Eso no impide que cualquier usuario puede crear su propia paleta de muestras, lo que es muy corriente.
Sin embargo, sólo aquellas muestras definidas basándose en un espacio de color independiente de los dispositivos (como CIELAB con iluminante D50, que es el modelo de Lab que usan por ejemplo los programas de Adobe) o las que se basan en el uso de algún perfil de colorestandarizado conocido (como sRGB) permiten comunicar de forma inequivoca los datos de color.
Colores directos Pantones definidos con valores Lab
Corregir eso en lo posible fue, por ejemplo, una de las razones por las hace unos años Pantone cambió las definiciones de muchos de sus colores directos por valores Lab (una acción correcta que causó grandes quebraderos de cabeza a muchas personas).
Por eso, y en ausencia de cualquier modo coherente de administración del color, la forma tradicional de finales del siglo XX de definir los valores numéricos de las muestras indicando simplemente que eran CMYK o RGB (¡o escogiéndolos de una Pantonera de colores directos para imprimir en cuatricromía en papel prensa!) no tenía mayor virtud que la de facilitar el trabajo de los usuarios a costa de una imprecisión total en la comunicación del color.
Al trabajar así, las cifras y siglas no significan otra cosa que cantidades específicas de colorantes desconocidos cuyo carácter numérico aparenta una precisión descriptiva de la que carecen.
Las muestras de muchos programas de diseño no sólo incluyen colores lisos, sino degradados o motivos.
En cualquier material, aquella sustancia que le da su color característico. Así, en materiales destinados a pintar o imprimir (pinturas, tintas, barnices, etc…), los pigmentos son los componentes que les dan su color.
Cuatro pigmentos de color.
Un pigmento no se disuelve en el medio en el que se encuentra (a diferencia de un tinte, que sí lo hace), por eso varia sus longitudes de onda mediante absorción y dispersión (los tintes lo hacen más bien por absorción) y suele ser opaco (y, en consecuencia, opacante si se mezcla con medios transparentes).
Los pigmentos comerciales se suelen fabricar y vender en forma de polvos, lo que facilita su dispersión en el medio al que van a dar su color.
En óptica, una aberración es un error del sistema óptico que causa una degradación constante y reproducible (no esporádica ni aleatoria) en la transmisión de la imagen.
Una lente u objetivo aberrante reproduce la imagen de forma imperfecta. Las aberraciones se deben, la mayoría de las veces, a defectos en la forma o estructura de las lentes. Al ser defectos concretos, las aberraciones pueden ser medidas y, a veces, corregidas (al menos en parte).