Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
En imprenta, la acción de unir permanente y ordenadamente las partes de un impreso multipágina, dejándolo terminado para su uso final por el lector(binding).
El lugar o punto del proceso de impresión donde se encuaderna.
también llamado "taller de encuadernación" o "encuadernadora" (bindery).
En cualquier material, aquella sustancia que le da su color característico. Así, en materiales destinados a pintar o imprimir (pinturas, tintas, barnices, etc…), los pigmentos son los componentes que les dan su color.
Cuatro pigmentos de color.
Un pigmento no se disuelve en el medio en el que se encuentra (a diferencia de un tinte, que sí lo hace), por eso varia sus longitudes de onda mediante absorción y dispersión (los tintes lo hacen más bien por absorción) y suele ser opaco (y, en consecuencia, opacante si se mezcla con medios transparentes).
Los pigmentos comerciales se suelen fabricar y vender en forma de polvos, lo que facilita su dispersión en el medio al que van a dar su color.
En algunas fuentestipográficas, cada uno de los pequeños remates puntiagudos que adornan los finales de los rasgos principales de los caracteres.
La presencia de serifas es una de las principales divisiones de las tipografías: Con serifas y sin serifas (también llamadas de palo seco). Ejemplos de fuentes muy conocidas con serifas son Times, Bodoni o Garamond.
También se llama "remate", "gracia", "serif" y (en Hispanoamérica) "patín".
Capacidad de algunas superficies de producir sensaciones de color distintas según el ángulo del observador con respecto a ellas. El efecto que producen es el de tener bandas de distintos colores, similares al arcoíris. Usualmente, esas bandas se superponen a una sensación de color predominante; por ejemplo: Una superficie azulada con bandas iridiscentes.
Otro ejemplo de iridiscencia.
Una de las propiedades usuales de una superficie iridiscente es que, cuando se desplaza la superficie, los arcoíris superpuestos se alteran a una velocidad distinta —dependiendo del ángulo de observación— y, a veces, se deforman.
La iridiscencia se debe usualmente a la presencia de una rejilla de difracción o al fenómeno llamado de "interferencia en láminas delgadas". Ambas pueden y suelen ser naturales —como en el caso de las alas de mariposa, las burbujas o las manchas de grasa sobre el agua.