Manuscrito
Algo escrito a mano o que simula la escritura manual.
Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1089 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Algo escrito a mano o que simula la escritura manual.
Sistema de clasificación de las tipografías latinas creado por el tipógrafo Maximilien Vox en 1954 y adoptada en 1962 por la Asociación Tipográfica Internacional (ATypl).
Este sistema divide las tipografías en tres tipos principales: Clásicas, Modernas y Caligráficas, a los que muy posteriormente se añadió un cuarto: No latinas. Cada uno de estos grupos se dividen en varias categorias y subtipos:
Humanistas: Son las fuentes redondeadas (a diferencia de las góticas de la primera imprenta), de serifas cortas y gruesas, y muy poca diferenciación en el grosor de sus trazos internos (lo que se llama poco contraste). Suelen tener un claro eje inclinado. Los tipos tienen una altura baja comparada con las otras categorías.
Las primeras aparecen en las imprentas venecianas en el siglo XV (de ahí que también se las llame "venecianas"). (Ejemplos son: Centaur y Adobe Jenson).
Garaldas: Estas tipografías tienen proporciones más contrastadas en sus rasgos interiores que el grupo anterior, del que son una sucesión. Su nombre es una combinación del de los impresores Garamond y Aldo Manucio.
Tienden a ser más finas que las humanistas. La inclinación de su eje suele ser más moderado que el de sus antecesoras. (Ejemplos son: Garamond y Bembo).
Transicionales: Estas fuentes aparecen con la Ilustración y suelen aplicar un sistema de proporciones internas muy marcado. Tienen contraste de trazos internos mucho más marcado que los dos grupos anteriores y sus serifas son menos marcadas. Su eje es casi vertical.
Muchas de ellas aparecen por patrocinio de algún monarca (por lo que también se llaman a veces "realistas"). (Ejemplos son: Times New Roman y Baskerville, en general muchas revisiones de fuentes clásicas se pueden considerar transicionales).
Didonas: Mantienen una apariencia clásica. Su nombre es una combinación del de los impresores Didot y Bodoni.
Tienen un gran contraste de grosores entre sus rasgos internos. (Ejemplos son: Bodoni, Didot y Walbaum).
Mecánicas: Son tipos que evocan la fuerza del maquinismo de la Revolución Industrial. También se denominan "egipcias".
Sus rasgos internos tienen muy poco contraste. Sus serifas son gruesas y de formas cuadradas. (Ejemplos son: Clarendon, Rockwell, City y Memphis).
Grotescas: Son las primeras fuentes de este tipo, aparecidas en el siglo XIX. El contraste entre sus rasgos internos existe pero es bajo.
Las terminaciones de sus rasgos curvos suelen ser abruptas, horizontales. la G mayúscula tiene una espuela y la pata diagonal de la R es recta (Ejemplos son: Akzidenz-Grotesk, Franklin Gothic, Trade Gothic y News Gothic).
Neogrotescas: Son un desarrollo del grupo anterior. Muchas veces forman familias muy amplias con gran versatilidad de pesos para distintos usos.
Han perdido la espuela en la G, la pata diagonal de la R es un poco curvada. y las terminaciones de las curvas suele ser levemente diagonal. (Ejemplos son: Helvetica, Univers, Arial y Folio).
La imagen superior muestra las principales diferencias entre ambos subgrupos. No todas las fuentes observan estas diferencias (por ejemplo, muchas neogrotescas mantienen la espuela de la G).
Geométricas: Son fuentes creadas conceptualmente desarrollando formas geométricas muy básicas, inspiradas en el dibujo lineal.
Tienen un contraste de sus ragos internos mínimo o inexistente. (Ejemplos son: Futura, Avant Garde y Century Gothic).
Lineales humanistas: Son fuentes sin serifas que se inspiran en las clásicas humanistas, no en sus precedentes de palo seco.
Retoman características de las humanistas clásicas pero aplicándolas a tipos sin serifa. Suelen tener muy buena legibilidad (Ejemplos son: Gill Sans, Eras. Frutiger y Syntax).
Incisas: Son fuentes que se inspiran en los textos grabados en materiales muy duros como madera, piedra o metal.
Tienen serifas marcadas y angulares. Muchas carecen de caja baja. (Ejemplos son: Trajan, Copperplate Gothic y Albertus.
Manuscritas: Son tipografías que evocan la escritura manual, muchas veces ligada.
Tienen caracteres inclinados y fluidos. (Ejemplos son: Mistral, Coronet, Monotype Corsiva y Zapfino.
Gráficas: Son fuentes que se inspiran en las rotulaciones clásicas de los carteles.
La mayoría son fuentes de fantasía para textos cortos. (Ejemplos son: Arnold Böcklin y Banco).
Góticas: Son tipografías de rasgos muy contrastados y angulosos que evocan el uso de los manuscritos góticos con cálamo y tinta.
Anteponen la inspiración medieval a la legibilidad, que es bastante baja. (Ejemplos son: Fette Fraktur y en general las fuentes que llevan "fraktur" en su nombre).
Gaélicas: Este grupo, añadido muy recientemente, agrupa las fuentes inspiradas en los manuscritos.
Son fuentes de inspiración marcádamente caligráfica, con eje muy inclinado y contraste entre sus rasgos internos (como por el uso de un cálamo y tinta).
No latinas: Esta categoría es simplemente un cajón de sastre que agrupa cualquier tipográfica que no sea latina.
Engloba a fuentes griegas, arameas, armenias, arábigas, índicas, etc., ignorando cualquier subdivisión o tradición tipográficas.
Aunque pueda parecer de otro modo, la inclusión de una fuente en un grupo u otro no se hace por razones temporales, de cuando se creó, ya que hay muchas fuentes modernas de tipo clásico.
Ésta es sólo una de las clasificaciones tipográficas que existen.
Material plano, usualmente impreso, en uno de cuyos lados se ha aplicado una fina capa de pegamento para que se pueda pegar a alguna superficie.
La capa de pegamento está protegida por alguna película de barniz o laminado que la protege a la espera de su aplicación. La película se despega fácilmente justo antes de pegar el impreso a la superficie final. El pegado se realiza por simple contacto y presión (que no suele ser mucha).
Los autoadhesivos, de los que existen dos clases, se usan especialmente para etiquetas o materiales publicitarios:
Para superficies: El pegamento va en el lado opuesto al impreso. La pegatina se adhiere encima de la superficie.
Para ventanas o cristales: El pegamento va en el mismo lado que el diseño. La pegatina se adhiere por detrás de un cristal o ventana, que lo protege y deja ver el diseño.
En ambos casos, existen las siguientes partes: Un papel o base con el diseño impreso mediante alguna tinta, una capa de pegamento, una capa de soporte (en inglés liner) y un laminado o barniz protector.
La idea es que las capas del laminado y el diseño (el papel con las tintas) forman la pegatina mientras que el soporte es una simple capa temporal que protege a la pegatina hasta que se va a pegar, entonces se retira y deja al descubierto la capa con el pegamento, que se pone en contacto con la superficie sobre la que va.
La pegatina puede ir troquelada a medio corte o a troquel completo para separarla del soporte.
Los materiales como los sellos tradicionales o las calcomanías, que necesitan humedad para pegarse, no se consideran autoadhesivos.
En composición tipográfica, justificar el texto por la izquierda dejando fuera (descontándo) las comillas (y otros elementos) para alinear sólo los textos propiamente dichos.
Se considera tipográficamente más elegante que dejar esos elementos sin descontar.
En píntura se llama "Burdeos" o "rojo Burdeos" al un tono oscuro y levemente amoratado de rojo.
Es el color del vino tinto espeso (como el Burdeos o el Borgoña).