Disolvente alifático
Disolvente de hidrocarburos saturados derivados del petroléo. Se usa en la elaboración de tintas (especialmente las de huecograbado). Diluyentes alifáticos son el heptano, el hexano o el aguarrás mineral.
Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1081 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Disolvente de hidrocarburos saturados derivados del petroléo. Se usa en la elaboración de tintas (especialmente las de huecograbado). Diluyentes alifáticos son el heptano, el hexano o el aguarrás mineral.
En tipografía, párrafo compuesto de modo en el que las últimas líneas van alineadas al centro y son de tamaño decreciente, formando una especie de vértice.
Es una composición de estilo algo anticuado y más bien en desuso.
En composición tipográfica, una línea de inicio de párrafo situada sóla al final de una columna. Es un error tipográfico que debe evuitarse aunque no es tan grave como dejar una línea viuda (una línea de final de párrafo aislada a comienzo de columna).
Al hablar de tintas o barnices, la cualidad de ser pegajoso. A mayor adherencia, mayor tiro. No hay que confundirlo con cuerpo, que es la viscosidad (un fluido puede ser viscoso y poco pegajoso). Cuanto más tiro tiene una tinta, más cuesta romper la película que forma sobre las superficies con las que entra en contacto.
Si el tiro de una tinta supera o se acerca demasiado la resistencia física del papel, pueden aparecer roturas o distorsiones del mismo.
Modelo matemático para reproducir y predecir la percepción del color de los seres humanos. Es una herramienta fundamental de la colorimetría.
Como la percepción humana del color se basa en la estimulación de tres grupos de receptores del ojo (fenómeno denominado "triestímulo"), es posible describir cada sensación de color individual con una matriz de tres valores, cada una correspondiente a un grupo de receptores (directa o indirectamente).
Para facilitar la comprensión de las relaciones entre las distintas sensaciones de color, es corriente describir los conjuntos de datos como si cada triplete de valores fuera un punto en un espacio tridimensional, donde caja conjunto de estímulos forma un eje y los valores más extremos forman el exterior de un volumen tridimensional, más allá del cual no hay percepción del color.
Esa metáfora tridimensional y los datos y reglas que lo forman son lo que se llama "espacio de color". Cada ser humano y cada aparato capaz de reproducir o captar el color tiene su propio espacio de color. Los que consiguen valores más elevados son más amplios, ya que el volumen que dibujan es más grande tridimensionalmente; eso quiere decir que son capaces de captar o reproducir más sensaciones de color distintas.
Si el espacio tridimensional dibujado está formado por tres planos rectos situados perpendicularmente, el espacio es un espacio de color cartesiano. De ese tipo es, por ejemplo, el Espacio de color CIE XYZ 1931. Los tres ejes usan la misma escala y las mismas unidades.

En otros espacios de color, como CIELCH, la metáfora visual se hace empleando la misma escala lineal para dos ejes y una circular (en grados angulares) para el tercero. El resultado es un espacio cilíndrico.
Los sistemas de coordenadas cartesianas y cilíndricas son los más usuales pero nada impide, si queremos usar otros sistemas de representación visual o relacionar las unidades con escalas distintas. Lo importante es recordar que esa representación es una metáfora gráfica tridimensional de las relaciones entre matrices de tres valores para facilitar su manipulación y comprensión. Además, como modelización de un fenómeno complejo, no contempla todos los pequeños detalles, por lo que en algunos casos pueden revelar imperfecciones básicas.
Una de las principales es que en la realidad, un cambio constante e igual en los valores de cada trío de coordenadas no equivale a una variación equivalente en las percepciones de color, ya que el ser humano no percibe por igual en todas las zonas del espectro luminoso; dicho de otro modo con un ejemplo: Diferenciamos mejor las variaciones en las sensaciones verdes y naranjas que en las azules, donde necesitamos variaciones mayores para notar una diferencia.
Sea cual sea el sistema de coordenadas elegido, no todos los puntos posibles están ocupados. Los espacios de color suelen formar volúmenes irregulares, con márgenes más amplios en algunas zonas que en otras.
Los espacios de color actuales más usados son los establecidos por CIE, que se consideran estándares internacionales y que definen los colores perceptibles por el ser humano medio.
La diferencia entre espacios de color y perfiles de color es que un perfil de color suele incluir más de un espacio de color además de reglas de conversiones entre esos espacios de color (además de algunos datos suplementarios).