Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Inglés:Plate change • Francés:Changement de la plaque
En artes gráficas, la operación de parada que se hace a mitad de una tirada para cambiar una plancha y colocar otra en su lugar. Este cambio se puede hacer por varias razones:
La plancha anterior se ha deteriorado o gastado (algo común en tiradas largas en litografía offset).
El trabajo necesita alterarse por razones diversas como que la plancha anterior contuviera un error que sólo se ha percibido ya comenzada la tirada, que se haya producido un cambio informativo importante (en el caso de un periódico), que parte de la tirada vaya en otro idioma o con información distinta, etc…
La máquina tiene unas limitaciones que impiden imprimir todos los colores que intervienen de una sola pasada (en ese caso, además de cambiar las planchas, hay que limpiar la máquina).
En escritura latina, pequeño trazo que se pone encima algunas letras para modificarlas y distinguirlas de las que no lo llevan. Las tildes empleadas en grafía española son los acentos agudo, grave y circunflejo. Hay quien consideran también tildes a la diéresis y la virgulilla (que en portugués se usa para indicar la nasalización de una vocal, por ejemplo) y a algunos otros signos diacríticos usados en idiomas eslavos o nórdicos.
Todas las tildes son signos diacríticos, por lo que no tienen ancho asignado, sino que de colocan centrados sobre la letra a la que modifican. La distancia vertical depende del signo en cuestión.
El espacio existente entre las líneas de un texto. En artes gráficas se mide de línea base a línea base con medidas tipográficas como los puntos de pica o los puntos didot. En proceso de textos y mecanografía se solía medir con "espacios" (los que el carro de la maquina de escribir permitía dar: 1 espacio, 2 espacios…).
En tipografía la interlínea se mide de línea base a línea base.
La interlínea adecuada es una de las claves de una composición tipográfica con buena legibilidad. No debe ser demasiado grande, se perdería la coherencia, ni demasiado estrecho, las líneas se confundirían y el ojo saltaría entre ellas.
Este espacio, utilizado aún hoy día en, sentó las bases de la colorimetría moderna al ser el primer espacio de color en el que se podían correlacionar de forma objetiva sensaciones de color con fenómenos del mundo físico como las longitudes de onda de la luz.
Este espacio de color es un modelo matemático en el que cada valor se describe mediante una matriz de tres estímulos primarios, de ahí que sea posible describirlo mediante la metáfora de un volumen tridimensional de coordenadas cartesianas.
Pese a que los tres ejes parecen describir un cubo, los límites de ese volumen (que representa la vista del ser humano medio) son muy irregulares, ya que nuestra capacidad visual no es igual en los tres vectores (imaginarios o no).
Con el espacio de color CIE XYZ 1931 se describen todas las percepciones que el humano promedio es capaz de percibir. Este humano ideal se denomina "Observador CIE de 2º", ya que en los experimentos sólo se midió la respuesta del color cuando los las luces llegaban a la fóvea (lo que desde el cristalino del ojo es un ángulo de dos grados).
Los tres colores primarios de este espacio de color no describen sensaciones de color reales, sino que son el resultado de transformaciones matemáticas aplicadas sobre las funciones de igualación del color originales para lograr que no hubiera valores negativos y que el segundo primario se igualase con la función de eficiencia luminosa, derivada de los experimentos que dieron lugar a este espacio.
Estas transformaciones buscaban simplificar los cálculos colorimétricos, lo que en una época en la que no existían los ordenadores era algo muy importante.
La consecuencia es que estos primarios CIE no describen colores reales sino valores imaginarios, simples modelos matemáticos creados para hacer cálculos colorimétricos.
Las limitaciones tecnológicas forzaron que la presentación de los valores colorimétricos se hiciera habitualmente con diagramas de cromaticidad bidimensionales.
Pese a la aparición de espacios de color mucho más intuitivos como CIELAB 1976, el espacio de color CIE XYZ 1931 sigue en uso.
Piedra sedimentaria blanda compuesta principalmente de carbonato de calcio. Se usa en artes gráficas para confeccionar las planchas de litografía artística.