Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Máquina para poner automáticamente lomos a los libros, talonarios y cuadernosencuadernados en rústica —mediante pegado—. Las enlomadoras suelen funcionar aplicando una tira de tejido con pegamento al lomo del documento que se desea encuadernar.
Representación de una plancha de xilografía y del positivo obtenido.
La grabación de las planchas se suele hacer a mano con instrumentos como gubias o buriles. Eso deja unas marcas y un acabado muy característico de la xilografía. La aparente tosquedad e ingenuidad de ese acabado es el origen de un estilo de ilustración digital, que surge de una recreación de este acabado.
Una técnica artística muy similar es el linograbado, que en lugar de madera usa linóleo, más fácil de trabajar y más barato.
Objeto alargado para escribir o dibujar formado por un núcleo alargado de grafito rodeado de una camisa de madera.
Tres lápices corrientes.
El lápiz se afila en un extremo para dejar al aire el grafito, que es el que se apoya en el papel para escribir. La mina de grafito puede ser más dura o blanda (en una escala estandarizada: h1, h2, h3… son puntas duras. B1, b2, b3… son puntas blandas. HB es la dureza media). Las minas pueden ser también de carboncillo, materiales de colores o fantasía (metálicos, etc.).
Por extensión, también se llama "lápiz" a cualquier elemento de escritura formado por un núcleo alargado que pinta forrado por una camisa de otro material que lo protege; por ejemplo: Lápices formados por materiales grasos con una camisa de cartón.
En los oficios tradicionales relacionados con las artes gráficas, la persona que estaba aprendiendo y aún no era considerado un profesional del mismo.
Era el nivel más bajo del sistema laboral. Se comenzaba como aprendiz y, si se demostraban cualidades, se iba progresando hasta llegar a rangos superiores (como maestro, oficial de primera o denominaciones similares).
Este sistema se empleaba sobre todo en los talleres de imprenta y preimpresión (aprendiz de impresor, por ejemplo), no en las redacciones o editoriales que se consideraban más intelectuales.
La categoría actual que más se acerca, al menos en España, es "becario".