Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Signo ortográfico formados por dos puntos colocados uno encima de otro con un pequeño espacio intermedio. Su uso principal es indicar que lo que sigue es una explicación o desarrollo de lo que le precede; por ejemplo: Una frase literal, una enumeración de elementos, el contenido de un concepto u objeto físico, etc.
La costumbre tipográfica es que el punto inferior vaya situado sobre la línea base (como el punto normal) y que el de arriba se sitúe igual que en el punto y coma de la fuente: A la altura de la equis o algo más abajo (pero nunca por encima).
En matemáticas es el símbolo de división (6 : 2 = 3, por ejemplo).
Inglés:Eye • Francés:Œil, Oeil (pl. Yeux) • Italiano:Occhio • Portugués:Olho
En tipografía, la parte de un carácter que imprime, que mancha. Este ojo puede ser igual o menor que el cuerpo (no tiene sentido que sea mayor). Por eso los caracteres de un mismo cuerpo de distintas fuentes pueden tener una apariencia mayor o menor, dependiendo del ojo que sus diseñadores hayan decidido darles.
Como el cuerpo de una fuente (el espacio asignado a cada caracter) debe tener en cuenta la forma y espacio de las mayúsculas, ascendentes, descendentes y marcas diacríticas, la forma usual de juzgar si una fuente tiene un ojo menor o mayor que otra del mismo cuerpo es comparar lo que ocupa en ese espacio sus carácteres sin ascendentes, descendentes o diacríticos (por ejemplo, las letras "a" o "n").
Eso permite establecer comparaciones, pero no quiere decir que esos rasgos no formen parte del ojo de la letra.
También en tipografía, el ojo es cualquier zona cerrada de un carácter; por ejemplo: el interior de una "A" o de una "e".
En pintura, técnica por la que se aplica una capa de pintura diluida o barniz encima de lo ya pintado para taparlo parcialmente y que se vea sólo un parte, de forma atenuada. Esto sirve para destacar, aclarar u oscurecer y atenuar los tonos, intensidades y detalles de lo situado debajo.
Retrato de Rembrandt con uso de veladuras.
Lo usual es que esta técnica, usada ya por clásicos como leonardo da Vinci o Rembrandt, se aplique de forma sutil y acumulativa en zonas pequeñas para resaltar zonas de luz o sombra, por lo que es difícil verla en zonas amplias.
En dibujo, se puede realizar con otras técnicas para conseguir un efecto similar. Aunque en fotografía se pueden alcanzar efectos similares con una doble exposición o, en fotografía digital, con superposiciones de transparencias en programas de tratamiento de imagen como Adobe Photoshop, ninguno de esos casos se considera veladura.
Bien aplicadas, las veladuras permiten hacer juegos de luz, claroscuros y sombras que dan apariencia de profundidad a las obras.
Una fotografía en color con una veladura.
Además, en fotografía analógica, una veladura (light leak, accidental overexposure) es un defecto por el que luz no deseada ha llegado al material fotosensible exponiéndolo parcialmente e inutilizándolo en esa zona con una mancha en forma de velo debido a la sobrexposición. Este defecto se debe muchas veces a una manipulación inadecuada del material antes del revelado.
Para evitar que los párrafos se confundan visualmente, conviene dejar un pequeño espacio entre ellos, como se ha hecho en la imagen superior, y no es mala idea asegurarse de que las líneas finales quedan lo bastante cortas como para que se vea que son las últimas de un párrafo sin que queden mal compuestas.