Radiación
El desplazamiento o propagación de la energía en el mundo físico. En el caso de la energía electromagnética, de la que la luz forma parte, se produce en forma de partículas que se desplazan como ondas sinusoidales.
Este es un pequeño glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc…). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc…). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito.
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Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2025
El desplazamiento o propagación de la energía en el mundo físico. En el caso de la energía electromagnética, de la que la luz forma parte, se produce en forma de partículas que se desplazan como ondas sinusoidales.
En teoría del color, un color es complementario de otro cuando la suma de luces (sintesis aditiva) de ambos a partes iguales da como resultado una sensación de color neutra (algún tono de gris o blanco). Para usar esta idea de color complementario, que presupone unos colorantes espectrales perfectos, debemos referirnos siempre a una pareja de colores.
En la rueda de color (los colores espectrales distribuidos a distancias iguales en un circulo, es decir: 360º), dos colores complementarios se encuentran siempre a 180º el uno del otro, en los lados opuestos de la rueda. Por definición, los tres primarios aditivos tradicionales (rojo, verde y azul) tienen como complementarios los primarios sustractivos tradicionales (cian, magenta y amarillo).
El uso combinado de dos colores complementarios puros produce una sensación de contraste que puede producir incluso un efecto de vibración.
Los colores secundarios clásicos en pintura no son lo mismo que los colores complementarios o análogos en teoría del color moderna.
Etiqueta con la que se define la ausencia de criterio estético combinada con la creencia errónea de poseerlo; es decir: Se posee gusto a raudales pero éste es malo o defectuoso. Al ser las artes gráficas un vehículo comercial —o la expresión directa de necesidades comercializables—, en ellas la falta de criterio estético se combina con un manejo torpe de los medios que muestra desconocimiento de las limitaciones técnicas.
Aunque, como cualquier otra valoración estética, etiquetar algo como "de mal gusto" es básicamente una opinión individual plenamente subjetiva, en cada momento histórico, los distintos grupos sociales suelen tener un consenso laxo sobre lo que la mayoría de sus miembros consideran mal o buen gusto. No es inusual que el arte de vanguardia se considere "de mal gusto" cuando aparece, ya que suele ir contra las normas estéticas establecidas.
En artes gráficas, en el mal gusto influye la acumulación de recursos mal entendidos, mal ejecutados y fuera de lugar.
En la época química y electroquímica de la preimpresión (entre mediados y finales del siglo XX), para grabar las planchas de una imprenta era necesario crear antes unas copias intermedias en película fotográfica de alto contraste (llamada 'litográfica'). Cada fotolito correspondía a una plancha de color y allí donde hubiera variaciones de intensidad, la película llevaba una trama que reflejaba en sus variacionas los cambios de intensidad de tono.
Cada una de esas películas era un fotolito. Los distintos fotolitos se imponían en grandes planchas llamadas astralones. Cada uno de esos astralones impuestos se usaba a su vez como gran imagen para grabar (por exposición a la luz, se insolaban) las distintas planchas de la imprenta.
Pero, antes de crear las planchas, se sacaban unas pruebas por contacto de los astralones (los llamados ferros), que se plegaban y cortaban para asegurarse que la sucesión de páginas (es decir, la imposición), era correcta.
Aunque la grabación directa de planchas desde el ordenador (CTP) y las pruebas digitales están arrinconando a los fotolitos, aún existen imprentas y fotomecánicas que siguen empleándolos. En serigrafía artesanal de textiles siguen vigentes.
En terminología de los programas de la firma Adobe, el proceso de eliminar los efectos de transparencia aplicando una mezcla de cambios de tono, fragmentación y rasterización de elementos para que el resultado sea igual al efecto de las transparencias pero sin su existencia.
El acoplamiento de transparencias es un mal menor que se hace para que los documentos sean compatibles con tecnologías de reproducción que pueden tener problemas con ellas (usualmente por ser demasiado antiguas).
Pese a su utilidad, no es un proceso reversible y conviene evitarlo a no ser absolutamente necesario.