Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Inglés:Colour vibration (GB), Color vibration • Portugués:Vibração cromática
Textos de varios colores sobre disintos fondos. Algunos vibran y otros, no.
Efecto óptico de aparente movimiento o pulsación de las formas de color en dos dimensiones que se produce cuando algunos colores se sitúan en contacto.
Este fenómeno se debe a la física de los receptores del ojo humano, en los que algunos colores causan la percepción de una imagen residual o fantasma. Cuando hay vibración cromática, las imágenes fantasma de los tonos de las zonas vibrantes, interfieren entre si. La consiguiente indeterminación de la percepción produce una aparente vibración e incluso, movimiento.
En este dibujo, la vibración cromática produce la sensación de movimiento.
La intensidad de la percepción de vibración es mayor cuando los colores que intervienen son ambos muy saturados y brillantes, y complementarios (total o parcialmente). Por eso se puede atenuar si se reduce la saturación y brillo de al menos uno de ellos.
Error en un texto. Puede ser una falta de ortografía, la omisión o repetición de una palabra, que se hayan trastocado palabras, etc… También puede ser un error en el contenido, como decir que la capital de Noruega es Copenhague, por ejemplo.
Un texto con dos erratas.
Para impedir las erratas están los correctores, ya sean humanos (los mejores) o los programas automáticos (muy deficientes de momento). Cuando ya se han impreso, las erratas se pueden enmendar mediante notas llamadas "fe de erratas", donde se indica el error cometido y cual era el mensaje correcto.
Trozo de un material liso —papel, madera, plástico o similares— que se coloca en una pared, valla, puerta o cualquier otra superficie a la vista para que quien lo vea se informe claramente de lo que en él se dice. Para cumplir su finalidad, aunque no es imprescindible, los carteles suelen ser llamativos, simples y fáciles de ver.
Un cartel de Toulouse-Lautrec.Un cartel de propaganda estadounidense de la Segunda Guerra Mundial.Un cartel polaco de cine de la Película Chacal.Un cartel suizo.
Hay casi tantos tipos de carteles como de personas y por eso es casi imposible caracterizarlos: Carteles únicos hechos a mano advirtiendo de un peligro, publicidades impresas con tiradas de cientos de ejemplares, cinematográficos o políticos que son verdaderas obras de arte del diseño gráfico. Sólo por destacar algunas clases: Los carteles publicitarios de Tolouse-Lautrec, Los carteles de propaganda bélica de la I y la II guerras mundiales, los carteles de cine, circo y teatro hechos en Polonia hacia finales del siglo XX, los carteles de propaganda política de la España republicana, los chinos de la segunda mitad del siglo XX... La lista es casi infinita.
Este espacio, utilizado aún hoy día en, sentó las bases de la colorimetría moderna al ser el primer espacio de color en el que se podían correlacionar de forma objetiva sensaciones de color con fenómenos del mundo físico como las longitudes de onda de la luz.
Este espacio de color es un modelo matemático en el que cada valor se describe mediante una matriz de tres estímulos primarios, de ahí que sea posible describirlo mediante la metáfora de un volumen tridimensional de coordenadas cartesianas.
Pese a que los tres ejes parecen describir un cubo, los límites de ese volumen (que representa la vista del ser humano medio) son muy irregulares, ya que nuestra capacidad visual no es igual en los tres vectores (imaginarios o no).
Con el espacio de color CIE XYZ 1931 se describen todas las percepciones que el humano promedio es capaz de percibir. Este humano ideal se denomina "Observador CIE de 2º", ya que en los experimentos sólo se midió la respuesta del color cuando los las luces llegaban a la fóvea (lo que desde el cristalino del ojo es un ángulo de dos grados).
Los tres colores primarios de este espacio de color no describen sensaciones de color reales, sino que son el resultado de transformaciones matemáticas aplicadas sobre las funciones de igualación del color originales para lograr que no hubiera valores negativos y que el segundo primario se igualase con la función de eficiencia luminosa, derivada de los experimentos que dieron lugar a este espacio.
Estas transformaciones buscaban simplificar los cálculos colorimétricos, lo que en una época en la que no existían los ordenadores era algo muy importante.
La consecuencia es que estos primarios CIE no describen colores reales sino valores imaginarios, simples modelos matemáticos creados para hacer cálculos colorimétricos.
Las limitaciones tecnológicas forzaron que la presentación de los valores colorimétricos se hiciera habitualmente con diagramas de cromaticidad bidimensionales.
Pese a la aparición de espacios de color mucho más intuitivos como CIELAB 1976, el espacio de color CIE XYZ 1931 sigue en uso.