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Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Términos al azar
Paren máquinas
En periodismo impreso, frase tradicional que se decía cuando había una noticia extremadamente importante justo durante la tirada, lo que obligaba a parar la rotativa, cambiar las planchas y comenzar una nueva tirada.
Aunque lo pueda parecer por las películas de periodistas, no era una frase hecha, sino algo real que sólo podía decir una persona con verdadera autoridad, ya que una parada de máquinas es una decisión cara que retrasa la presencia en los quioscos —especialmente en la época en la que la preparación de nuevas planchas era algo laborioso—.
En la actualidad se ha convertido más que nada en un latiguillo irónico para burlarse de una supuesta noticia bomba que realmente no lo es.
Interfaz
Punto por el que un ordenador o aparato presenta sus datos al exterior y recibe otros nuevos. Puede ser un simple enchufe, como es el caso de una interfaz USB o una pantalla combinada, un teclado, un micrófono, un altavoz o todo ello junto.
Cuando los puntos de conexión están pensados para presentar y tomar datos de los usuarios (no de otras máquinas), se habla de la "interfaz de usuario" y la usabilidad es uno de los conceptos clave en su diseño.
UCR
Son las siglas de la expresión inglesa Under Colour Removal (es decir: eliminación del color subyacente). Junto con GCR, uno de los dos métodos usados para separar los colores para imprenta convirtiendolos a CMYK desde otros modos de color (como RGB u otro CMYK). Ambos métodos introducen un componente negro (K) pero lo hacen de distinta manera. En ambos casos, los objetivos principales son:
- Ahorro de costes: Se sustituyen combinaciones de tres tintas por una sóla (usualmente más barata).
- Mejor control de tonos neutros: La neutralidad tonal de una combinación de tintas es más difícil de controlar que el de una sola (que es neutra de por si).
UCR solo actúa en las areas neutras (grises); es decir: Aquella zonas de la imagen o diseño en las que la mezcla CMY (Cián, Magenta y Amarillo) es neutra o muy cercana al neutro (gris) y se sustituye en lo posible esa mezcla por una cantidad de tinta negra que dé los mismos resultados, pero se procura no eliminan del todo los colores CMY (para que las sombras no pierdan profundidad). La consecuencia es que la UCR se aplica sobre todo en las zonas de sombras.
La aplicación de UCR tiene un efecto directo total sobre la cobertura total de tinta (TAC), ya que ayuda a mantener la impresión dentro de un TAC concreto, cuyo máximo no se debe superar.
No existe una sóla forma de aplicar UCR. La aplicación estricta de UCR (sin correcciones como UCA) hace que las imágenes queden planas, faltas de vida y que aparezca incluso la sensación de ver las sombras en negativo (por falta de tono y densidad debido a una eliminación excesiva de CMY).
El otro procedimiento estándar en la separación de colores es GCR. Las ventajas e inconvenientes de aplicar uno u otro dependen del muchos factores, el tipo de imágenes incluido.
En la actualidad, los valores óptimos en el paso de Lab a CMYK se incorpora en tres tablas de conversión (B2A0, B2A1 y B2A2) que se incorporan en los perfiles de color.
Encuadernación en rústica
Encuadernación de libros en la que las tapas son blandas, de papel, plástico o cartulina, por contraposición a la encuadernación tradicional con tapas duras —llamada encuadernación en cartoné—. Las tapas y las páginas del libro van unidas en el lomo mediante pegamento, a diferencia de la encuadernación a caballete, en la que las cubiertas también son blandas pero el cuadernillo va grapado.
Este tipo de encuadernación, que puede y suele tener más de un cuadernillo, nació como forma de abaratar el coste de los libros. En sus formas originales, los libros en rústica ni siquiera iban propiamente guillotinados y los bordes del papel tenían barbas e incluso carecían del corte en algunas de sus páginas. Con el tiempo, la encuadernación en rústica se generalizó y casi todos los libros de bolsillo se vendían en dos ediciones: De tapa blanda (rústica) y de tapa dura (cartoné).
La encuadernación en rústica se puede dividir actualmente en tres tipos principales:
- Encuadernación en rústica fresada: Las hojas van sueltas, sin formar cuadernillos, y se unen entre si y a las tapas con pegamento al lomo. El taco de páginas se fresa en el lado del lomo antes de pegarlas para que agarre mejor el pegamento. Este tipo de encuadernación se llama a veces "encuadernación a la americana".
- Encuadernación en rústica cosida: Las hojas van formando, en pliegos, que se cosen en cuadernillos. Todos ellos se unen entre si y se pegan a las tapas en el lomo.
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Encuadernación en rústica con cola de poliuretano reactivo (PUR): Además de los pegamentos tradicionales, a finales de los años ochenta del siglo XX aparecieron unas colas de poliuretano reactivo (PUR). Estos adhesivos son muy resistentes y sólo hace falta aplicar un tercio del pegamento en comparación con los tradicionales.
Aunque el uso de pegamento PUR no está técnicamente reñido con la encuadernación en rústica cosida, al ser más caro, sólo tiene sentido usarlo en la rústica fresada, que con el uso de PUR se vuelve tan resistente como su alternativa cosida y es mucho más rápida y barata. Por eso, hablar de encuadernación en rústica PUR es casi siempre sinónimo de rústica fresada unida con esos pegamentos.
En la actualidad es más habitual utilizar el término "(de) tapa blanda" para este tipo de encuadernación. También se denomina "de bolsillo", aunque en buena ley, esta denominación sólo abarca un tipo reducido de encuadernación en rústica.